06/04/2026
Lleva más de 80 días esperando en la carretera donde su dueña se fue de este mundo.
Nadie sabe exactamente cómo se llama ni cuántos años tiene. Lo que sí saben los vecinos y conductores que pasan por esa carretera todos los días es que ahí está, en el mismo punto, desde hace más de dos meses.
Han intentado llevárselo. Le ofrecen comida, se le acercan con cuidado, pero él retrocede y vuelve al mismo lugar. Como si irse significara perder lo último que le queda de ella.
Lo que más impacta a quienes lo ven es que mira cada carro que pasa. No de cualquier forma, sino con una atención que duele observar, como quien todavía espera reconocer algo familiar entre tanto movimiento.
Su dueña no va a volver. Él todavía no lo sabe. Y mientras tanto, sigue ahí.