Buscando diferenciarnos de nuestra competencia en 1982 se decidió montar una fábrica exclusivamente de manómetros tipo Bourdon. Tornos, rectificadores, troqueladores, soldadores... Todo nuestro equipo tuvo que ser importado y algunas otras máquinas diseñadas por nosotros mismos. Haciendo alusión a las iniciales de nuestro fundador. Cientos de miles de manómetros fueron fabricados, siendo los más p
opulares de las series "Estándar" y "Lleno de líquido". Antes de que un solo manómetro saliera de producción fueron necesarios invertir varios cientos de miles de dólares. Y no sólo porque la maquinaria para hacer manómetros sea cara (que lo es) sino porque muchas de esas máquinas no estaban de venta al público, por lo cual eran diseños propios de fabricantes de manómetros. Por supuesto nadie compartía esa valiosa información con nosotros. Otro reto fue el de la materia prima. Si usted recuerda aquellos años las devaluaciones del peso mexicano eran un asunto recursivo, por lo tanto era difícil mantener un precio estable de los metales como el cobre o el acero inoxidable. Esto complica el almacenamiento de los mismos. Más de 100 troqueles fueron fabricados para poder abarcar muchas de las variedades de manómetros, eso debido a los diversos materiales, medidas, tipos de conexión, rangos, etc. Una serie de diseños diferentes, etapas de prueba-error, varios meses de desarrollo... Finalmente dieron a luz los primeros equipos. Cuando se observa el tubo Bourdon en un manómetro es fácil caer en la ilusión de pensar que su fabricación es un asunto sencillo. Créame, no lo es. Es muy complicado lograr la flexibilidad y exactitud requerida, en acompañamiento con su mecanismo, que debe ser calibrado para poder trabajar con la suavidad de un reloj suizo. Es por eso que son pocas las marcas que logran entrar a los mercados donde gran fiabilidad es necesaria. El cambio y expansión ha sido una constante en el desarrollo de nuestra empresa. Deseando una verdadera mejora continua, nos esforzamos en que cualquier persona, ya sea cliente, proveedor, promotor, empleado, etc. que tenga contacto con nuestra empresa sólo tenga experiencias agradables, y en caso de que no las haya tenido, se les haya dado solución. Fomentamos las relaciones comerciales a largo plazo. Nos da gusto saber que haya personas que siguen siendo nuestros clientes después de 10 ó 20 años de su primera compra.