28/08/2025
😳👉"Competí con Eugenio Derbez para doblar a Jim Carrey en Pingüinos de Papá. El director no me quería, pero al final el cliente me eligió a mí. Intentaron pagarme menos que a Derbez solo por no ser de su 'talla', pero me aferré y exigí que me pagaran lo mismo que a él."
"Como actores vivimos con el rechazo todos los días: castings, pruebas de voz… y muchas veces no te eligen. Aprendes a no tomarlo personal, porque al final es decisión del cliente, del director o del productor. Pero una cosa es no quedarte con un papel y otra muy distinta es que alguien te diga de frente: ‘No vas a quedar’ antes siquiera de abrir la boca. Eso ya no es profesionalismo, es algo personal. Me pasó en la prueba de Los pingüinos de papá: el productor me recibió diciendo que ya habían probado con Eugenio Derbez y con Mario Castañeda, y que conmigo iban a cumplir el requisito, pero que no tenía ninguna oportunidad. Aun así hice mi trabajo con entrega, y dos semanas después me llamaron para decirme que el cliente me había escogido. Irónico, ¿no?"
"Entonces puse un alto. Le dije al productor: ‘Antes de grabar, dime cuánto me vas a pagar’. Porque lo que no le hubiera dicho a Eugenio Derbez —‘lo que estipule tu sindicato’— me lo dijo a mí. Y yo no estaba dispuesto a aceptar menos. Si al cliente le parecía justo pagarle cierta cantidad a Eugenio, lo mismo merecía yo, porque al final me habían elegido a mí. Esa experiencia me enseñó dos cosas: primero, que a veces el rechazo no es realmente tuyo, sino de las circunstancias; y segundo, que la dignidad profesional también implica saber decir: ‘Si no es así, gracias, pero no juego en desventaja’."
🎬🎤 Gerardo Reyero, sobre rechazo, dignidad y la batalla silenciosa de los actores de doblaje.