11/06/2021
EURO FRUTTT LANZA AL MERCADO NACIONAL LA DISTRIBUCION DE ESTABILIZADOS PARA CONSTRUCCION DE VIVIENDAS Y CARRETERAS A PARTIR DE ARIDOS Y GRAVAS...DELIVERY 987180516 Los áridos para la construcción son aquellos materiales inorgánicos que se emplean tanto para la fabricación de elementos como los ladrillos, como para la preparación de mortero u hormigón.
En el mercado podemos encontrar diferentes tipos de áridos y cada uno de ellos se emplea con un objetivo distinto. Así, por ejemplo, la arena es un tipo de árido que no supera los 5 milímetros de tamaño y se utiliza mezclada con cemento para obtener una sustancia que facilita que los ladrillos se peguen unos con otros para formar tabiques. También se emplea para la fabricación de hormigón siendo base esencial del mismo.
Eso sí, no todas las arenas que podemos encontrar en el mercado son iguales. Las hay: finas, de miga, gruesa o lavada, de río lavada (de muy alta calidad y muy valorada, sobre todo, por su alto contenido en cuarzo); arena viva (también denominada repasada, que contiene arcilla, lo que la hace endurecer antes), etc.
Cada tipo de arena se utiliza para una cosa diferente. Así encontramos, por ejemplo, lo siguiente:
Arena fina. Se suele mezclar con cemento para hacer mortero de enfoscado o revoco.
Arena gruesa o lavada. Se mezcla con cemento para obtener el denominado mortero de albañilería.
Arena de miga. Se usa para unir materiales, aunque también para hacer mortero para soldados de estructuras si se une al cemento.
Gravas y otro tipo de áridos
Otro tipo de árido muy frecuente en el sector de la construcción es la grava o gravilla. Se trata de un tipo de arena cuyo grano supera los 5 milímetros de diámetro.
Este tipo de árido se suele emplear para fabricar hormigón (junto con el cemento y la arena fina). Las hay de muy diferente tamaño atendiendo al grosor del grano. Hay dos tipos: el planché (en el que se mezcla grava lavada con arena) y el revuelto (que se obtiene de mezclar grava o gravilla con arena).
En todos los casos, la manipulación de los áridos se realiza en camiones (los popularmente conocidos como bañeras) que la transportan a granel hasta donde queramos; o en sacas y sacos de unos 20 o 50 kilos, lo que facilita su traslado dentro de la propia obra.
Otra variedad de árido que actualmente podemos adquirir en el mercado es aquel que procede del reciclaje de los residuos de construcción y de demolición. Esto es posible cuando el material que se quiere reciclar se ha seleccionado adecuadamente en origen, y ha sido tratado como tal. Es como hace, por ejemplo, la empresa Andújar y Navarro de Valencia, que cuenta con una línea de trabajo en este sentido.
Estos áridos, no sólo reutilizan materiales que ya tuvieron vida anterior, sino que contribuyen a mejorar la calidad de nuestro entorno, pues no promueven el uso incontrolado de los recursos naturales.