04/06/2026
Cuando los ingenieros tomaron Torreón
Por IS-LCO Ramón Golver
TORREÓN, COAHUILA.– Durante años se creyó que los ingenieros vivían escondidos entre planos, cálculos, cables, algoritmos y tazas de café olvidadas sobre un escritorio. Sin embargo, este jueves quedó demostrado que no. Los ingenieros salieron de sus laboratorios, abandonaron por unas horas las hojas de Excel y decidieron reunirse en un mismo lugar para hablar del futuro.
El escenario fue el Centro Cultural Universitario Braulio Fernández Aguirre de la Universidad Autónoma de Coahuila, donde quedó inaugurado el Primer Congreso Nacional de Ingenierías, un encuentro que reunió a estudiantes, académicos, investigadores y líderes de la industria para discutir los grandes desafíos de una época marcada por la transformación digital, la innovación y la sostenibilidad.
La noticia podría parecer normal, pero en realidad ocurre algo extraordinario: mientras gran parte del mundo discute problemas en redes sociales, aquí cientos de jóvenes decidieron invertir su tiempo en escuchar conferencias sobre energía, tecnología, digitalización e innovación.
Sí, leyó bien.
Mientras algunos buscan hacerse virales por unos segundos, otros buscan construir el futuro durante décadas.
Las conferencias inaugurales abordaron temas que van desde la eficiencia energética hasta la digitalización de la infraestructura urbana, demostrando que la ingeniería moderna ya no se limita a resolver ecuaciones; ahora también busca resolver problemas sociales, ambientales e industriales.
Pero quizá lo más importante del Congreso no está en el escenario principal ni en las presentaciones magistrales.
Está en los pasillos.
En esos grupos de estudiantes que observan a los expertos y comienzan a imaginar dónde estarán dentro de diez años.
Está en las conversaciones entre empresas y universidades.
Está en la posibilidad de que una idea nacida en La Laguna termine transformando una industria completa.
Las autoridades presentes insistieron en un mensaje que parece sencillo pero que hoy resulta más relevante que nunca: la innovación no surge por accidente. Se construye mediante educación, capacitación y colaboración entre quienes generan conocimiento y quienes lo aplican en el mundo real.
El Primer Congreso Nacional de Ingenierías llega en un momento en que México necesita más talento especializado, más investigación y más personas dispuestas a convertir los desafíos en oportunidades.
Y si alguien todavía se pregunta para qué sirven las ingenierías, basta observar una ciudad moderna: la electricidad que ilumina las calles, las redes digitales que conectan a las personas, los sistemas de transporte, las plantas industriales, los hospitales y hasta el teléfono desde donde probablemente está leyendo esta nota.
Detrás de todo ello existe una mente ingeniera.
Por eso, durante dos días, Torreón no solamente será sede de un congreso.
Será la capital de las ideas que pueden construir el siguiente capítulo del desarrollo tecnológico de México.
Y eso, en tiempos donde abundan los problemas, es una noticia que merece celebrarse.