La historia de Taranto comenzó con el sueño de su fundador, Norberto Taranto, quien el 1 de julio de 1980 inició el proyecto más importante de su vida: fundar Autopartes Taranto en la hoy sede principal de la compañía en Mario Bravo, 641 Avellaneda. En 1985 la empresa se transformó en sociedad anónima y en los primeros años de esa década compraron la matricería de juntas de la empresa Retenes Vice
nte. Dos años más tarde, el Grupo tomó una decisión que marcó un hito en la historia de la empresa: radicarse en la provincia de San Juan. En 1992 se instala en dicha provincia una nueva planta especializada en juntas blandas. Mientras tanto, en Villa Elisa, provincia de Buenos Aires, Taranto compra los bienes de “La Casa de las Juntas” (Clipper), y en 1995, en una operación similar, adquiere los bienes que Filgar. Por estos años compra también dos fábricas de juntas en la ciudad de Rosario: Dakar y Alpe. Y en 1996, como paso inicial de un proceso de diversificación, Taranto inicia en San Juan la producción de retenes y juntas de goma. Un año después inaugura la fábrica de juntas duras en una nave de 4.500 metros cuadrados y en 1998 abre una distribuidora en Brasil. Durante los siguientes 5 años, la compañía adquiere 3 importantes premios; dos Premios Nacional a la Calidad y un Premio Iberoamericano de la Calidad. En noviembre de 2008, la Fundación Konex elige como empresario Pyme destacado por su trayectoria en la década 1998/2008 a Norberto Taranto otorgándole el Premio Konex Platino. En el año 2011, forman parte del Grupo el Establecimiento Metalúrgico Formec en el cual se desarrollan procesos de forja; y tiempo después Matricería Austral especializada en la fabricación de matrices de estampado y precisión. Durante los próximos años, Taranto continuará esforzándose en cosechar éxitos y en entregarle a sus clientes los productos de calidad que se merecen y por los que ha trabajado en más de 30 años de trayectoria.