05/08/2026
Por suerte tengo Buena Memoria!...
Recuerdo bien quienes me dieron una real mano cuando me inicie con mí empresa después de años de haberme sometido a una esclavitud encubierta con el título de “buen empleado” y mal pago.
Que además,en el final de ese ciclo, me adornaron los justicieros que se abren de piernas y defienden al patrón, incluidos los que uno confió, de esos también aprendí.
Pero como dijo mí madre, …Todo vuelve, y lo pagan en vida, ellos mismos o su descendencia, decretado está!!!
Pero volviendo al tema; Gracias a toda esa buena gente que de corazón me brindó trabajo, recuerdo quiénes fueron los primeros, a los proveedores que me apoyaron, que no fueron todos, pero si la mayoría y los más necesarios.
Esos que saben y entienden que hay que estar en el inicio de algo, porque después todos damos crédito a los que les va bien, como hacen los Bancos.
A los clientes que fueron fieles, y siguen hasta hoy!!
También a los otros que estuvieron de paso, también gracias, pues de ellos aprendí a diferenciar los perfiles de personas con los que trato en la actualidad.
Aprendí a ser selectivo.
Ya no quiero clientes que dan dolor de cabeza..
En el pasado me los tenía que fumar por ser empleado, y por momentos siento que aguanto más de lo que debería, sólo porque me enseñaron a tragar el sapo por mucho tiempo, pero cuando recuerdo que soy Yo quien tiene las riendas de mí vida y mí trabajo, pateo automáticamente el tablero y cobra el que tiene que cobrar.
También tengo buena memoria y recuerdo a quienes no me ayudaron en nada, o me usaron en su momento, sabiendo de la necesidad de trabajo que uno tenía al empezar de cero, vinieron a tomarme el pelo y pedirme precios y etc. etc.
Hacerme perder el tiempo, de esos, y ellos saben bien quienes son, tampoco me olvido.
Pero también los comprendo, no podes pedirle peras al olmo..
La mona por mucho que se pinte y se disfrace, mona queda. Lo digo así para ser suave y no estropear el escrito.
De ellos también aprendí.
Cuando los veo venir, es automático mí rechazo.
Ya no disimulo, ya ni contesto, ya no pierdo el tiempo con esas gentes.
Hoy estoy tan tranquilo, disfrutando de mí mismo, de mis hijos y del trabajo.
Qué más pedir?
¿Dónde quiero estar?
Acá, escribiendo esto.
Salud y Buena vida!!
Cecyl.
4/8/26