28/07/2026
EMBAJADOR DE TÜRKIYE EN LA UNaF: MUCHO
MAS QUE UNA ILUSTRE VISITA PROTOCOLAR
Muchos me preguntaron estos días para qué vino el Embajador de Türkiye a Formosa. Se los cuento con gusto, porque es una pregunta justa.
No fue una visita improvisada. En mayo habíamos tenido un primer encuentro por Zoom con el Tercer Secretario de la Embajada de Türkiye, donde hicimos el lanzamiento de nuestra investigación. De esa reunión surgió el interés del propio Embajador por venir a la Universidad a conocernos, a conocer a los investigadores y a escuchar de primera mano los avances del proyecto. Eso es lo que pasó el miércoles.
Desde hace varios años, un grupo de docentes investigadores y alumnos de la carrera Licenciatura en Comercio Exterior de la Facultad de Administración, Economía y Negocios venimos realizando un trabajo de investigación sobre complementariedad económica con mercados no tradicionales. Es un trabajo intercátedras, articulado además con la Universidad Católica de Cuyo y la Universidad Nacional de Luján, en lo que vendría a ser un consorcio de universidades. Trabajamos con Panamá, después con Georgia, este año con Türkiye, y es probable que el año que viene sigamos con Costa Rica y Azerbaiyán, cuyos embajadores ya manifestaron interés en que hagamos este trabajo con sus países. No es una visita suelta: es una línea de investigación sostenida en el tiempo.
Con Türkiye, en este encuentro pusimos sobre la mesa dos líneas concretas: el litio y el ganado en pie. Hablamos de ganado en pie —y no de carne procesada— porque hoy Formosa no cuenta con frigoríficos certificados para exportar. Eso no es un detalle técnico: es exactamente el tipo de límite que se identifica cuando uno estudia en serio las posibilidades reales de su provincia, y el primer paso para empezar a discutir cómo superarlo.
Nuestros estudiantes están hoy elaborando planes de marketing para los productos formoseños con posibilidades de exportación. No es un ejercicio de aula: es trabajo real sobre el comercio exterior de la provincia.
Y quiero detenerme en esto, porque para nuestra carrera es central. La Licenciatura en Comercio Exterior no se estudia solamente en los libros: se aprende sentándose frente a una contraparte extranjera, entendiendo qué le interesa, qué exige, qué barreras aparecen. Un estudiante que participa de un proceso así se recibe habiendo hecho ya lo que va a hacer toda su vida profesional. Ese es el salto que da una carrera cuando la investigación entra al aula y el mundo entra a la universidad. Y le da a Formosa profesionales formados para abrir mercados desde acá, sin tener que irse.
De ese encuentro surgieron además propuestas muy concretas del Embajador: becas para nuestros estudiantes y docentes, convenios de intercambio académico en las dos direcciones, y la posibilidad de investigaciones conjuntas entre universidades turcas y la UNaF.
En noviembre viajamos en misión académica a Estambul: yo en representación de la UNaF, como codirectora y coordinadora del proyecto, y el Dr. Javier Díaz Bay, director del proyecto, en representación de la Universidad Católica de Cuyo y la Universidad Nacional de Luján.
Se puede discutir todo, y está bien que así sea. Pero conviene saber de qué se discute: vino un embajador a escuchar a estudiantes formoseños hablar de litio y de ganado en pie, y se fue proponiendo becas y convenios.
Porque lo que se juega acá no es una foto protocolar. Son chicos y chicas de Formosa sentados frente a un embajador, explicando en qué están trabajando. Eso solo pasa si una universidad pública se toma en serio la tarea de mirar hacia afuera.
Formosa está en la triple frontera. Esa posición no es un dato geográfico decorativo: es una ventaja que hay que saber leer. Y eso es lo que estamos haciendo: estudiar en serio lo que la provincia tiene para ofrecer, y abrirle puertas.
Ahora habrá que trabajar mucho para que esas propuestas se concreten. En eso estamos. Esa fue la visita, y recién empieza.
Mgter. Esp. Lic. María Julietta Bigatti
Codirectora del Proyecto de Investigación