La 40
El propósito de este espacio es hacer conocer y compartir imágenes, experiencias más todo lo que concerniente a esta extensa, mística y maravillosa carretera,
La ruta 40, es la columna vertebral de la Argentina, la carretera más larga y espectacular del país, es ya uno de los caminos míticos del mundo, a lo largo de 5301 Km une la Puna Jujeña con el Cabo Vírgenes, cruza 11 provincias, atraviesa 236 puentes, recorre 13 lagos y salares, accede a 20 reservas y parques nacionales y conecta con 27 pasos cordilleranos. Es sin dudas, el mejor balcón que ofrece el continente para contemplar la majestuosa “Cordillera de los Andes”. La 40 es mucho más que un camino, es un lazo que ata pueblos, historias, culturas y geografías; su complejo trazado constituye el vínculo principal entre los argentinos de las distintas latitudes. La ruta fue creada en 1935 y por la complejidad de las zonas que atraviesa, cambio varias veces de recorrido, finalmente en el 2005 se estableció su trazado actual, que nace en el “Faro de Cabo Vírgenes” al sur de la provincia de Santa Cruz. Este cabo es el punto más austral de la costa atlántica del área continental de América. Luego de atravesar Río Gallegos, la ruta se dirige hacia el oeste hasta lo localidad minera de Río Turbio, desde aquí, comienza su infatigable recorrido hacia el norte, bajo la imponente custodia de “Los Andes “. En pocos kilómetros la ruta lleva hacia el Calafate, el asombroso “Parque Nacional Los Glaciares”, en donde la helada muralla del Perito Moreno, a orillas del Lago Argentino, cautiva a visitantes de todo el mundo, el parque alberga además a los glaciares Upsala Spegazzini y Onelli y permite observar la esbelta figura del Chaltén.. Orillando el Lago Biedma y el Lago Cardiel, la ruta permite un viaje en el tiempo al acceder al paraje conocido como “Cueva de las Manos”. En este sitio los hombres de hace diez mil años dejaron testimonio de sus rituales en los socavones del cañadón del Río Pinturas; esta fascinante manifestación la humanidad primitiva fue hallada por el perito Francisco Moreno en el siglo XIX y su significado aún genera interrogante en los investigadores que la han estudiado. Al cabo de más de mil kilómetros desde su origen, la 40 ya pisa territorio de Chubut los constantes trabajos de pavimentación y mejoramiento de calzada, han acortado en varias horas los viajes entre las localidades patagónicas cordilleranas y favorece el turismo que año tras años colabora con el desarrollo de la región. Luego de atravesar Río Mayo, Alto Río Senguer, Gobernador Castro y Tecka, la ruta permite el ingreso a la localidad de Esquel, desde aquí se accede al Centro de Esqui de La Olla y al Parque Nacional Los Alerces, considerados unos de los mas bellos del país gracias a su riquesa florofaunistica y al colorido marco ofrecidos por los lagos Futalaufquen, Verde y Menéndez. Dos baluartes de la vinculación patagónica se encuentran en el cruce de la 40 y las vías de La Trochita, el antiguo expreso que unía la meseta con la cordillera y hoy es un paseo inevitable de la región. Un poco más al norte, casi en el paralelo 42, la ruta se acerca a la localidad de Lago Puelo, puerta de ingreso al parque nacional del mismo nombre. Ya en territorio Rionegrino la 40 penetra en la mágica comarca de “El Bolsón” y en el mojón del Km 2032 accede a San Carlos de Bariloche desde la pintoresca Villa Mascardi. Toda la belleza del Lago Nahuel Huapi enmarca toda esta parte del trazado que continua ascendiendo hacia el norte y luego de cruzar el Río Limay, ingresa en la provincia de Neuquén. Las extrañas formas del Valle Encantado atraen la mirada de los conductores que surcan el asfalto de la ruta en este tramo que conduce al embalse de Alicurá. La conica siluta del Volcán Lanin, marca el ingreso a Junín de Los Andes, serpenteando la caprichosa geografía neuquina, la ruta llega a Zapala, punta de rieles del Ferrocarril Roca, luego de cruzar Las Lajas y Chos Malal el camino inicia el final del tramo patagónico a través de los mágicos paisajes del poco explorado norte neuquino. El puente sobre el Río Barrancas, afluente del Colorado, marca el ingreso a Mendoza y un nuevo recorrido lleno de sorpresas a través de la espectacular Ruta 40. El departamento de Malargue nos recibe con su increíble “Caverna de Las Brujas”, el misterioso “Bosque Petrificado de Llano Blanco”, la inmensa “Laguna de Llancanelo” y toda la Infraestructura turística para disfrutar de la nieve en “Las Leñas”. En el paraje “El Sosneado” el mojón señala 3000 Km, la 40 sigue deslumbrando con su magia y su negra cinta asfáltica conduce hacia el oasis productivo de San Rafael, poco antes de que el paisaje se llene de vides y olivos es posible penetrar en “El Cañón del Atúel” y descubrir los embalses del Nihuil, Valle Grande, Los Reyunos y Agua del Toro. Cientos de personas de diferentes campamentos distribuidas a lo largo de esta traza trabajan día y noche para garantizar la transitabilidad de la ruta que constituye un canal de vital importancia para el transporte de la rica producción cuyana, con maquinarias específicas se enfrenta a los desafíos de la naturaleza en cada época del año, desde las crecidas impiadosas del verano hasta las copiosas nevadas que cada invierno cubren la calzada. Mendoza es la urbe más poblada que atraviesa la 40 en sus más de 5000 Km de extensión, aquí es donde la ruta se convierte en una moderna y cómoda autopista que vincula a la capital cuyana con sus suburbios y permite acceder a las más renombradas bodegas que producen el mejor Malbec del mundo. El recorrido continua por San Juan, donde luego de atravesar su capital, la ruta desemboca en San José de Jáchal, aquí la columna vertebral del país se encuentra con la Ruta Nacional 150 que conduce al “Paso de Agua Negra “ y próximamente completara su trazado con la construcción de una moderna carretera de montaña para acceder al “Parque Nacional Ichigualasto” y toda la belleza del “Valle de la Luna” . Desde Villa Unión, ya el la provincia de La Rioja, se accede al “Parque Nacional Talampaya” verdadera maravilla natural que cautiva por sus impresionantes paredones que marcan el lecho de un río seco y han sido horadado por la erosión, dando lugar a formas caprichosamente sorprendentes. El tono rojizo se piedra y cerros continúan en la imponente “Cuesta de Miranda”; aquí la ruta vence los escollos de la naturaleza y luego de trepar más de 2000 msnm, desemboca en la comarca de “Chilecito”. Cuatro mil kilómetros después de su nacimiento, la Ruta 40 pisa suelo Catamarqueño, los históricos poblados de Londres, Belén y Hualfín que aún albergan huellas de La Cultura Diaguita se comunican con el resto de la provincia gracias a la ruta que la atraviesa y hermana, transitando las mismas quebradas que recorría el antiguo “Camino del Inca” . Luego la ruta atraviesa brevemente Tucumán, y permite acceder a las ruinas de la antigua ciudadela de Los Quilmes, aborígenes que fueron encomendados al destierro por los colonizadores y dejaron al pie de estos cerros el testimonio de su vida y su cultura antes de ser avasallados. En Cafayate, la 40 comienza el periplo salteño enmarcado por los Parrales donde madura el mejor Torrontes del mundo. A orillas del Río Calchaquí, la ruta comienza un asenso imparable hasta llegar a casi 5000 msnm en el “Abra de Acáy”, considerado el paso carretero más alto del mundo sobre una ruta nacional, las palabras no alcanzan para definir la magnificencia de la naturaleza y la obra del hombre que pudo domarla trazando un arriesgado camino que llama la atención de especialistas de todo el mundo y constituye otra de las maravillas que ofrece la espectacular Ruta 40. En “San Antonio de los Cobres” la ruta cruza otra maravilla de la ingeniería ferroviaria, el ramal C14 del Ferrocarril Belgrano, conocido mundialmente como el “Tren a las Nubes”. Finalmente, la ruta ingresa en Jujuy, la undécima provincia de su trazado, aquí el transito es escaso, pero el camino representa la única posibilidad de comunicación para los pueblos de La Puna, todo el trayecto se encuentra a más de 3000msnm y llega a 4271msnm en Mina Piriquitas, la localidad mas alta del país. El asombroso viaje de la 40 concluye al empalmar con la Ruta Nacional 9 en “La Quiaca”.a metros del limite con Bolivia. Desde las frías costas del océano hasta la calida inmensidad del desierto del Altiplano, La ruta 40, une los paisajes más bellos de la Argentina, promueve el intercambio comercial interno y externo, favorece el desarrollo regional y atraviesa importante escenario que permiten reconstruir la historia de nuestra nación. Esta es la columna vertebral de nuestro vasto territorio, esta es la Ruta 40
Conocerla, encanta y enamora el alma de quienes la transitan.