19/12/2025
La confiabilidad e integridad de un activo físico mantenible vienen desde el diseño y las herramientas de apoyo en la ejecución de las tareas de mantenimiento.
La norma ICML 55.1 establece los requisitos mínimos que debe cumplir una organización en cuanto a las facilidades, infraestructura, herramientas, instrumentos y los consumibles necesarios para respaldar un programa de lubricación eficaz. El objetivo de contar con una sala de lubricación de clase mundial es asegurar que los lubricantes se almacenen, manipulen, identifiquen y distribuyan correctamente, garantizando que lleguen limpios, secos y frescos, en la cantidad adecuada para cada punto de lubricación, maximizando la vida útil de los equipos y reduciendo fallas por contaminación o por mala gestión de lubricación. La implementación de una sala de lubricación de clase mundial es una de las mejoras prácticas dentro de la gestión de activos físicos lubricados, ya que logra un aumento en la confiabilidad de la máquina y persona. Convirtiendo la gestión de lubricación en un proceso controlado, medible y libre de contaminación.
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