03/07/2026
i𝙎𝙤𝙗𝙧𝙚𝙫𝙞𝙫𝙞𝙢𝙤𝙨!
Sobrevivimos 50 días de bloqueos, incertidumbre, desabastecimiento y un cerco que paralizó a nuestra querida La Paz. Como empresa gastronómica paceña, vivimos una de las etapas más difíciles de nuestra historia; una crisis que, en muchos aspectos, superó incluso los desafíos que enfrentamos durante la pandemia.
Durante estas semanas fuimos golpeados directamente por la falta de combustible, el corte de rutas, la escasez de insumos y la imposibilidad de abastecernos con normalidad. Nuestras sucursales del Cielo Mall - El Alto y Centro Comercial Camacho la jungla fueron algunas de las más afectadas, enfrentando jornadas de enorme dificultad para continuar operando.
Hubo días en los que no contábamos con la materia prima necesaria para ofrecer nuestro menú completo. Tuvimos que reducir opciones, optimizar recursos al límite y replantear cada decisión operativa. Incluso llegamos a considerar el cierre temporal de nuestras cuatro sucursales en La Paz. Pero las obligaciones no se detuvieron.
Mientras la actividad económica se frenaba, continuamos enfrentando el compromiso de cumplir con salarios, alquileres, proveedores, impuestos, servicios, obligaciones bancarias y todas las responsabilidades que implica sostener una empresa y las familias que dependen de ella.
Fue doloroso ver cómo muchos colegas gastronómicos, después de años de esfuerzo y sacrificio, se vieron obligados a cerrar sus puertas. La llamada economía naranja sufrió una de las peores asfixias de los últimos tiempos. Muchos restaurantes cesaron definitivamente sus operaciones; otros tuvieron que suspender actividades temporalmente o enviar a sus colaboradores a vacaciones colectivas como una medida desesperada para sobrevivir.
En medio de todo este escenario, El Pueblo del Pique no dejó de trabajar ni un solo día. Contra toda adversidad, gestionamos envíos aéreos para abastecernos, buscamos soluciones donde parecía no haberlas y nos mantuvimos firmes con un único propósito: seguir acompañando a nuestra gente.
Nada de esto habría sido posible sin el compromiso extraordinario de nuestros colaboradores. Hombres y mujeres que, pese a los bloqueos, las largas caminatas, la falta de transporte y las dificultades diarias, llegaban a sus puestos de trabajo para seguir construyendo el sustento de sus familias, continuar sus estudios, perseguir sus sueños y defender con dignidad su derecho a trabajar.
Hoy queremos agradecer profundamente a las más de 30 personas que forman parte de la familia de El Pueblo del Pique Express desde nuestros gerentes, chef ejecutivo, jefa de operaciones hasta nuestras cocineras y cocineros, responsables de sucursales, personal de atención al cliente y personal de caja. Gracias a nuestros socios estratégicos y fieles proveedores, a los conductores y repartidores que pasaron horas e incluso días enteros haciendo filas para conseguir combustible y continuar llevando nuestros pedidos a cada hogar. Y, sobre todo, gracias a nuestra querida La Paz.
Gracias a cada cliente que nos eligió incluso en los días más difíciles. Gracias a quienes siguieron apostando por el trabajo, la producción y el esfuerzo honesto. Gracias a Bolivia por demostrar que, aun en los momentos más oscuros, la perseverancia y la esperanza siguen siendo más fuertes.
Estos 50 días nos dejaron pérdidas, deudas y cicatrices. Pero también nos dejaron algo invaluable: la certeza de que cuando el pueblo se mantiene unido, es capaz de resistir cualquier tormenta.
Seguimos aquí, más fuertes, más resilientes y más comprometidos que nunca con nuestra gente y con nuestra ciudad.
¡Gracias La Paz!
!Gracias Bolivia!
¡Gracias Dios, por no soltarnos nunca y permitirnos llegar hasta aquí!
Matioli SRL.