05/11/2025
¿Qué pasa realmente en el mercado inmobiliario cuando cambia el tipo de cambio? Un análisis que pocos quieren hacer
Hoy escuché una frase que suele repetirse en tiempos de incertidumbre:
“Si baja el tipo de cambio, las ventas inmobiliarias se detienen.”
Suena lógico en un análisis cortoplacista, pero es una lectura incompleta. Y sobre todo, ignora por completo a uno de los actores más importantes de la cadena: el desarrollador.
Durante estos últimos años, muchos desarrolladores y constructores trabajaron —y resistieron— en un contexto donde el tipo de cambio oficial era irreal, lejos del verdadero costo de la economía.
En ese escenario:
✅ Muchos compradores hicieron buenos negocios.
✅ Las inmobiliarias cobraron comisiones saludables.
❌ Pero muchísimos desarrolladores no tuvieron opción: se vieron obligados a liquidar unidades a un tipo de cambio artificial solo para cubrir proveedores, mano de obra, financiamiento y obligaciones tributarias.
Es una realidad de la que casi no se habla.
Un nuevo contexto: una luz al final del túnel
Con el cambio de gobierno, hay expectativas de una normalización gradual del mercado, con un tipo de cambio en bandas —probablemente entre 11 y 13 Bs/USD— que refleje mejor la realidad económica.
Este ajuste no solo ordenará los precios de mercado; también permitirá que:
✅ Los avalúos bancarios empiecen a alinearse con los costos reales.
✅ Los precios de venta recuperen lógica frente a una construcción que subió más del 40% en dos años.
✅ Los desarrolladores puedan proyectar, reinvertir y financiar nuevos proyectos sin perder capital en cada operación.
Porque no nos engañemos:
la mano de obra va a actualizar sus precios, y los materiales seguirán la misma tendencia. El costo de construir continuará en ascenso.
¿Dónde estuvo el Estado?
Ni los bancos ni el gobierno acompañaron adecuadamente al sector que más empleo directo e indirecto genera en el país.
No hubo políticas anticíclicas.
No hubo mecanismos de protección a la industria.
No hubo actualización coherente de avalúos.
No hubo incentivos reales a la reinversión.
Eso sí: los impuestos siempre estuvieron al día.
Mientras tanto, la ola especulativa golpeó a muchos desarrolladores que, a pesar de todo, siguieron construyendo, generando empleo y moviendo la economía local.
En toda crisis hay ganadores y perdedores
Es cierto: toda crisis abre oportunidades.
Pero con el “diario del lunes”, está más claro que nunca que no podemos repetir la historia.
Si de verdad queremos un mercado inmobiliario sano, sostenible y competitivo, debemos:
✅ Proteger a la industria que alimenta a miles de familias.
✅ Actualizar los sistemas de valuación bancarios.
✅ Acompañar al sector en su proceso de recuperación.
✅ Reconocer el rol del desarrollador como motor clave de la economía.
No se trata solo de vender departamentos.
Se trata de mantener viva una industria que sostiene al país.