26/07/2016
AHORRO DE ENERGIA Y MEDIO AMBIENTE
Debido a que nuestra empresa se encuentra asesorando e implementando un sistema de iluminación de ahorro de energía para una comunidad en un edificio céntrico de Concepción , y a consecuencia de las innumerables preguntas de los residentes, aprovechamos de entregarles la siguiente información, esperamos les sea de utilidad.
Para hacer una comparación entre las lámparas (Ampolletas) presentes en el mercado local y considerando que las de tipo incandescentes ya están obsoletas o prácticamente fuera del mercado, debemos considerar que, las únicas opciones para diseñar un sistema de iluminación que nos permita un considerable ahorro de energía con una inversión razonable, son las lámparas Fluorescentes y/o las lámparas LED. Para el diseño de nuestra estrategia de ahorro v/s luminosidad requerida, debemos considerar la siguiente información, y definir que tipo de luminaria deseamos utilizar de acuerdo a nuestras las prioridades y necesidades como consumidores de energía y personas.
Lámparas Fluorescentes (CFL o compact fluorescent lamp en ingles)
Las lámparas fluorescentes compactas de bajo consumo requieren menos electricidad y permiten reducir el nivel de emisiones de las centrales eléctricas. Sin embargo, contienen mercurio, una sustancia peligrosa.
Por todos es sabido que inhalar mercurio en cantidades significativas, provoca inflamación de los pulmones, trastornos al riñon, gastroenteritis, agitación y temblores. Incluso los estudios revelan que la exposición a pequeñas cantidades en periodos largos de tiempo pueden de igual manera causar daños.
Cuando una lámpara fluorescente se rompe, el nivel de v***r de mercurio en el aire de la habitación puede ser, por un breve momento, relativamente alto, pero el v***r se transforma rápidamente en pequeñas gotas que pueden adherirse a las superficies o al polvo durante algún tiempo, especialmente si la habitación no está bien ventilada o si no se ha limpiado a fondo. Así, el mercurio podría ser inhalado o ingerido por las personas presentes en la habitación.
Es muy poco probable que una rotura de este tipo suponga algún riesgo para la salud de los adultos, y el riesgo para un feto expuesto a través de su madre es insignificante.
Los niños tienden a estar más expuestos que los adultos al mercurio liberado, aunque en la actualidad se desconoce el alcance de este riesgo añadido. De hecho, si los comparamos con los adultos, los niños aspiran más aire en relación a su tamaño y son más activos físicamente, por lo que inhalarían cantidades relativamente mayores de v***r. Además, los niños pequeños se meten los dedos en la boca y otros objetos, por lo que es más probable que ingieran cualquier gotita de mercurio adherida a las superficies o al polvo.
Todo lo anterior, sin considerar el daño al medio ambiente que produce el mercurio liberado. Quizás pueda pensar que una ampolleta que contiene menos de 5 miligramos, poco o nada puede dañar al medio ambiente, sin embargo la utilización masiva de esta que estamos viviendo hoy en día, produce un efecto acumulativo, en el organismo humano y también en nuestro entorno. Según algunos estudios, no existen niveles NORMALES de Mercurio en la sangre, sin embargo, se sabe que niveles cercanos a 10 mg de mercurio por litro de sangre es un nivel fuera de rango y a todas luces peligroso. El cuerpo humano tiene en promedio (adulto) entre 5 a 6 litros dependiendo de peso, por tanto con 60 mg de Mercurio en el organismo es riesgoso. (equivalente a inhalar el Mercurio de 12 ampolletas).
La pregunta es, un niños que hoy tiene 3 o 4 años, al cumplir 50, habrá estado expuesto a tanta lámpara de mercurio rota?. A nuestro parecer, si las seguimos utilizando en sitios de diario vivir, como escritorios y cocinas, puede que si.
EL daño a la vista que produce la luz ultravioleta que estos emiten también hay que considerarlo.
Por tanto, lo mas importante para la utilización de CFL en alumbrado es considerar lo siguiente.
NO utilizar estas lámparas en lugares expuestos, o que estén en riesgo de romperse fácilmente, por ejemplo, en el escritorio de un niño, en una lámpara de pie expuesta al transito de personas. No utilizarlas instaladas directamente en los soquetes, sin pantalla o sin plafón.
En caso de que alguna se rompa, ventilar la sala al menos por 15 minutos, luego, utilizar elementos de limpieza desechables, meter todo dentro de una bolsa y si es posible desecharla en un lugar habilitado para residuos peligrosos.
Y finalmente, en caso de que esta deje de funcionar, no manipularle en extremo y desecharla en una bolsa y en un lugar habilitado para desechos peligrosos.
Lámparas LED (Diodo emisor de Luz o Light-emitting diode en ingles)
Es un hecho que, la iluminación LED parece ser el futuro en este momento, dado que la calidad de luz emitida por estas es de mejor calidad que las CFL descritas anteriormente, además no contiene Mercurio, y los precios del mercado local de estas rápidamente se acercan a las de alta eficiencia fluorescente, por tanto se hacen cada día mas competitivas.
Sin embargo, estas no están exentas de cuestionamientos en el mundo científico, ya que estudios recientes, revelan que el contenido de plomo dentro de algunos LED es muy superior a la norma, sin embargo, los utilizados para iluminación domiciliaria, contiene menos plomo, pero mas níquel, arsénico y cobre, sustancias que también constituyen una amenaza para la salud y para el medio ambiente.
El manejo de estos diodos emisores de luz, también debe ser considerado como algo potencialmente riesgoso, ya que los metales antes descritos, en caso de que uno de estos LED’s se rompa podríamos estar expuesto a los metales pesados presentes en ellos, sin embargo, y de acuerdo a nuestra experiencia, es muy poco probable que un Diodo se rompa con una caída, o un golpe fuerte, lo que si se puede destruir es la carcaza que los recubre, que por lo general es vidrio o plástico, sin embargo, el dio en si mismo, al estar firmemente soldado a una placa electrónica, difícilmente puede quebrarse.
Por lo anterior y por la tabla de consumo v/s luminosidad que a continuación se muestra, podemos concluir que estas ultimas, son mas seguras por rigidez, mas eficientes por la calidad de luz que entregan v/s la energía consumida, y mas económicas, por la durabilidad o cantidad de horas de servicios que entregan versus las lámparas fluorescentes (CFL).
Para una fácil compresión, acá entregamos una breve descripción de conceptos.
Lumenes : Cantidad de luz visible o potencia luminosa percibida.
W = watts : Potencia eléctrica, en este caso consumida por cada tipo de lámpara.
Ejemplo :
Lámpara LED que consume 5 watts, entrega 350 a 500 Lúmenes, una incandescente, 350 a 500 Lúmenes, requiere 38 watts, una lámpara CFL y/o Fluorescente, para entregarnos la misma cantidad de lúmenes, consume 10 watts y una halógena consume 35 watts.
(TABLA DE CONSUMOS VER EN FOTOS).
La información, que anteriormente les entregamos, es parte de la descripción del proyecto que presentamos a nuestro cliente, esta información y el ejemplo que a continuación les entregamos, fue lo que llevo a nuestro cliente a decidir hacer un cambio en su sistema de iluminación de áreas comunes.
Conceptos :
Kw : kilowatt, es el consumo de 1000 vatios, esto es el equivalente a encender 10 ampolletas de 100 watts.
Kwh : kilowatt hora, es el consumo de 1000 vatios durante una hora, esto es equivalente a 10 ampolletas de 100 vatios (watts) encendidas durante una hora.
Consideremos que en promedio, una comunidad en condominio, o en un edificio promedio, tiene al menos, 50 centros de consumo activos en las áreas comunes, controlados quizás por temporizadores o sensores de movimientos, para optimizar el uso de la energía que estos centros consumo.
Actualmente, esta comunidad, usa lámparas incandescentes de 60 watts. (vida útil 1000 horas), que supondremos en promedio, se encienden continuamente durante 3 horas al día. (en edificios es mucho mas que eso, ya que hay mas cantidad de lugares sin luz natural, como pasillos interiores, cajas de escala, bodegas, etc.)
Por lo anterior, estas lámparas incandescentes consumen en total a diario,
60watts x 50 lámparas x 3 horas = 9000 wh, o 9 kwh.
Consideremos, un mes de 28 días para ser aun mas flexibles con el consumo, lo que nos da un consumo mensual de 252 kwh.
Si consideramos, el cobro solo del consumo en Kwh a precio de mercado actual de $128 por Kwh, nos da un consumo mensual de $32.256.-
Bajo las mismas condiciones anteriores, considerando la misma cantidad de Lúmenes entregados por cada lámpara, pero cambiamos las incandescentes por LED (Vida útil 25.000 horas).
La lámpara LED consume 10 watts para entregar 700 a 1000 Lúmenes al igual que la incandescente de 60 watts.
Por tanto, 10 watts x 50 lámparas x 3 horas = 1,5 Kwh
En un mes, bajo las mismas condiciones, consume 42 Kwh, a un valor de mercado de $ 5.376.-
Por tanto hay un ahorro de 26.880.- al mes. Lo que equivale a valor de mercado la compra de casi 4 ampolletas LED, las cuales duran 25 veces mas que una incandescente.
Ahora, que tal si hacemos el mismo ejercicio para las lámparas fluorescentes?
Veamos, de acuerdo a la tabla, las CFL consumen 20 Watts para entregar la misma luminosidad, por tanto antes de comenzar a calcular, sabemos que el costo será el doble de lo que consumen las lámparas LED.
Esperamos esta información les haya sido de utilidad, y no olviden compartir y recomendarnos. Estamos trayendo Ampolletas LED, equipos y accesorios de mejor calidad y rebajadas casi en un 30% respecto de los valores del mercado local, para la implementación de nuestros proyectos.
Para los interesados, ofrecemos proyectos de modernización de sistemas eléctricos residenciales, que pueden o no incluir suministro de equipos, ampolletas y porta lámparas, asesoramos y evaluamos sistemas eléctricos e instalaciones domiciliarias. (lamentablemente NO VENDEMOS AMPOLLETAS).