19/02/2026
En nuestro rubro, el silencio significa que la obra está parada. Por eso, hoy en Hormiglass decidimos no guardar un minuto de silencio.
Hoy despedimos a nuestro fundador. Pensamos en cerrar las puertas de San Bernardo por duelo, pero a un hombre que dedicó su vida entera al esfuerzo no se le honra apagando los motores.
Él nos enseñó que la adversidad se enfrenta trabajando. Así que hoy las betoneras giraron desde primera hora, los prefabricados se hicieron y los camiones salieron a ruta. El ruido del patio operando a toda máquina es nuestro verdadero homenaje al líder que nos formó.
A nuestra cuadrilla y oficina: gracias por el respeto y por poner el hombro en el día más duro.
Buen viaje, Jefe, Papá… Su legado ya fraguó y los cimientos son de acero. El equipo sigue en obra. 🏗️
Hasta siempre Don Miguel.