En el barrio Santana en Barranquilla, cerca del antiguo Colegio del Prado, sede de la primaria, nació hace 63 años Industrias Eusse, siendo su único propietario el antioqueño Jesús Alberto Eusse Barrera, ya fallecido. Luego de adelantar estudios en la capital de la República, este caballero, nacido en Yarumal, llegó a los 20 años de edad a Barranquilla, donde inició su actividad como industrial. P
ara comenzar, el señor Eusse tuvo que acudir a la ayuda familiar para cristalizar el sueño de hacer empresa en esta ciudad. Comenzó con cinco empleados, en 1950, fabricando escobas y las brochas Picasso. Fue tan buena la acogida en el mercado que estos se convirtieron en los productos estrellas de Industrias Eusse por muchos años, hasta que la empresa empezó a diversificar la fabricación, con más productos, incursionando con artículos plásticos para el hogar, que siempre han sido su razón de ser. Pero, el 12 de diciembre de 1982, una trágica noticia fue difundida en los distintos medios de comunicación de la ciudad que truncaba el desarrollo que había forjado, con esfuerzo, durante treinta años don Jesús Alberto Eusse. Industrias Eusse se convirtió en cenizas en solo horas por un infortunado incendio que arrasó toda la fábrica de plástico. Por estar ubicada cerca de la Vía 40, zona donde se encontraban otras industrias barranquilleras, estas se vieron en peligro, al igual que muchas casas del sector, por las llamas incontrolables que no podían ser apagadas por el Cuerpo de Bomberos. Pero, así como el ave fénix que resurgió de las cenizas, Industrias Eusse volvió a levantarse poco a poco con los años, pues hubo que reconstruirla en su totalidad al no poder recuperarse gran parte de la maquinaria. El proceso de reconstruirla para ponerla a funcionar al 100 % duró aproximadamente dos años. Recomenzaron con muy pocos equipos que fueron recuperados, luego de soportar el calor intenso de las llamas, mientras que otros fueron importados de Europa. Hoy la planta está ubicada en la carrera 69 # 68-37, barrio Modelo, cuenta con cuatro bodegas que abarcan un área de 13.600 metros, de propiedad de la empresa, y con otra de 3000 metros cuadrados para futuras ampliaciones. Su crecimiento se debe a la producción que no ha parado después de la tragedia que vivió en el año 82. Al morir su fundador, el legado quedó en manos de sus hijos, quienes han continuado trabajando en el proceso de expansión y desarrollo. En Bogotá fue abierta otra bodega, desde donde Industrias Eusse despacha al interior del país. Uno de sus planes a mediano plazo es trasladar la fábrica a la nueva zona industrial Green Park que se levanta en Galapa, municipio del Atlántico.