30/01/2026
Un museo que nace del territorio, se adapta a la topografía y dialoga con los Cerros Orientales.
El proyecto se implanta como una arquitectura escalonada que construye el recorrido como experiencia: ascender, detenerse, observar y volver a conectarse con la ciudad.
Los vacíos, las terrazas y las visuales constantes articulan una relación directa entre paisaje, cultura y espacio público.
De día, el museo se abre como un sistema permeable y activo;
de noche, la iluminación cálida lo transforma en un hito urbano silencioso, visible desde la ciudad, sin competir con el cerro, sino dialogando con él.
Una arquitectura que respira, que se recorre y que convierte el paisaje en parte esencial de la experiencia cultural.