20/03/2026
SENTIDO DE JUSTICIA (Segunda parte)
[...] Si una lógica tan evidente como esa dejara de ser percibida por las personas con bajo nivel de instrucción, todavía sería comprensible; pero ¿qué decir de las personas cultas e ilustres, de alta reputación y fama? Esto se verifica porque ellas ven solo la parte exterior del Mundo Material y desconocen el fundamental Mundo Espiritual, que está en la parte interna.
Consecuentemente, intentan “exprimir” una inteligencia que no poseen y se esfuerzan para engañar a las personas, creyendo que eso es ser listo. Por ese motivo, podemos decir que tales personas son dignas de piedad.
La prueba de esto está en los resultados que son siempre lo inverso. Aun así, no perciben que, en realidad, las cosas no les salen bien. Independientemente de la clase social, piensan así y, por lo tanto, solo tiende a crecer el número de criminales y la inseguridad social. Siendo así, alguien, por más que desee realizar algo útil en la actual sociedad, encuentra obstáculos que lo llevan al fracaso. A pesar de sus esfuerzos, pasa por grandes dolores en vano. A veces, termina siendo blanco de los periódicos o acciones judiciales.
Considero a las personas a las cuales me referí como un “grupo de personas estúpidas-listas” y me he esforzado al máximo con el deseo de despertarlas a toda costa. Para eso, evidentemente, no hay otro recurso sino hacerlas reconocer la existencia de Dios, lo que también ha sido muy difícil. Esto porque, en la actualidad, cuanto más alta es la posición social, se piensa que el ateísmo es una condición para que alguien sea considerado culto.
De ese modo, para hacer que ellas comprendan realmente, debemos crear una oportunidad a fin de que puedan presenciar los milagros. Es por lo que, haciendo uso del poder que me fue concedido por Dios, actualmente he manifestado sorprendentes milagros y me siento feliz al saber que, finalmente, ese hecho está siendo reconocido por la sociedad. [...]