16/06/2026
No soy una experta en la industria del empaque, pero llegué de .next 2026 con los ojos abiertos, con más preguntas que respuestas, y eso (lo entendí después) fue mi mayor ventaja.
La experiencia fue posible gracias a la confianza de mi jefe y a la delegación latinoamericana organizada por la Cámara Colombo-Alemana | que reunió a empresas de Colombia, Chile y Perú. Ir acompañada de esa delegación hizo toda la diferencia: no estuve sola navegando más de 2.800 expositores de todos los continentes, sino orientada, conectada y aprendiendo en comunidad.
De esta manera, quiero destacar algunos de los aprendizajes y reflexiones que me dejó esta experiencia:
¿Hacia dónde va la industria? Pues bien, la sostenibilidad es el eje central, con innovaciones en materiales biodegradables, reciclables y procesos de fabricación con menor impacto ambiental. Estos materiales no son una tendencia emergente, sino el presente de la industria, y marcan el reto que empresas como la nuestra deben asumir con decisión.
La automatización y la inteligencia artificial en los procesos de empaque es innegable. La IA es una herramienta que optimiza líneas de producción, anticipa fallas y reduce desperdicios, así que NECESITAMOS evolucionar.
El consumidor de hoy, y con más fuerza el de mañana, demanda empaques más conscientes, más responsables y más inteligentes. Por lo cual, las empresas que lean esa señal con claridad tendrán una oportunidad enorme.
Finalmente, lo que más me tocó de manera personal fue el espacio "Women in Packaging". Escuchar a tantas mujeres hablar sobre su rol en una industria, cómo se han construido un lugar con trabajo, conocimiento y persistencia, fue profundamente motivador. Me recordó que el cambio también lo construimos desde adentro, desde cada decisión que tomamos en nuestras empresas y equipos.
Puedo decirles que no hace falta ser experta para entender que el futuro del empaque está cada vez más cerca. Hace falta, eso sí, la valentía de mirarlo de frente y empezar a moverse hacia él.
Interpack 2026 me dio esa claridad. Y por eso, cada kilómetro recorrido valió la pena.
- Vanessa López, Jefe de Marketing.