10/03/2017
"...la ciencia tiene que mirar hacia adentro, hacia el interior de nuestros países y de nuestros problemas. Eso es válido tanto para recuperar la ciencia ancestral, como para contribuir a la solución de los problemas cotidianos. El mayor éxito de cualquier científico, en cualquier rama, reside en esa contribución"
De la Isla de Cuba al supercontinente de Gondwana
El científico cubano Leslie Fermín Molerio León fue seleccionado como uno de los 200 embajadores de todo el mundo, para las celebraciones por el bicentenario de la fundación de la Academia de de Nueva York
Por Dariel Pradas Vargas
La noche del 17 de enero del recién iniciado 2017, el científico durmió con aureolas de “diplomático”. Probablemente, aún en sueños, recordaba con deleite la sonrisa de su esposa Ana ante la fascinante noticia.
Resulta que ese martes, exactamente cuando la Academia de Ciencias de Nueva York –para muchos, la más importante de Estados Unidos– cumplía sus dos primeros siglos de existencia, el cubano Leslie Fermín Molerio León fue elegido por esta institución como uno de sus “embajadores del bicentenario”.
De un listado de 20 mil candidatos provenientes de cien países, Molerio León fue seleccionado dentro del reducido grupo de 200 científicos que representará a la Academia durante la celebración, un tácito reconocimiento por sus investigaciones en y su vocación ancestral de hombre de las cavernas, porque sin dudas pertenece a la élite de la .
Rauda, Juventud Técnica, que tiene a bien tenerlo como parte de su histórico consejo científico asesor, se apresuró a entrevistar a este cubano de las ciencias.
- ¿Cómo fue el proceso de selección y cómo llega usted a ser nominado entre tantos profesionales?
- El año pasado, la Academia de Ciencias de Nueva York pidió a sus miembros una síntesis curricular para iniciar un proceso de selección de lo que ellos llaman ‘celebridades’. Una semblanza de cada uno fue publicada en el sitio web institucional.
“De todos los miembros, 200 fuimos escogidos para participar en un video que sintetizaría los eventos más importantes asociados a los dos siglos de la Academia: una persona por cada aniversario. Yo representé 1861, el año en que el geólogo Suess propuso la existencia del supercontinente de Gondwana. (https://www.youtube.com/watch?v=q-8em88QrIg).
“Para que coincidiera con la fecha exacta del aniversario 200, el 17 de enero de 2017 se presentaron aquellos candidatos que se escogieron como Embajadores del Bicentenario, cuya función consiste en divulgar entre los públicos de todo el mundo la importancia del desarrollo científico y contribuir con que la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) constituya una parte de su patrimonio cultural general”.
Molerio León confiesa que fue el primer sorprendido con su elección. Sin embargo, no cabe tal extrañeza si analizamos brevemente su hoja científica: Es máster en Ciencia en Hidrología Isotópica y ha dirigido múltiples proyectos de investigación auspiciados por agencias internacionales del sistema de Naciones Unidas, como el Programa Hidrológico Internacional y el Internacional de Correlación Geológica, ambos de la Unesco.
Actualmente ocupa el puesto de director de Ingeniería Ambiental y Recursos Hídricos y director general de la Sucursal Ecuador de Inversiones Gamma, S.A
Ser Embajador del Bicentenario le traerá nuevas tareas como la promoción mediante las redes sociales, la prensa radial y escrita y cuanto medio de popularización se disponga, a fin de conocerse la contribución histórica, actual y futura de las STEM en el bienestar de la humanidad. Asimismo, favorecer lo más eficazmente posible que la cultura del conocimiento sea parte del acervo de las personas.
Algunas de tareas concretas son, por ejemplo, compartir o retuitear los contenidos de los medios sociales de la Academia utilizando las etiquetas (hashtags) de cada Embajador del Bicentenario, y crear y postear contenidos propios con una frecuencia mínima de tres comunicaciones mensuales.
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