20/05/2026
El 20 de mayo de 1902: Finaliza la ocupación norteamericana en Cuba. Las autoridades interventoras entregan el poder a un presidente cubano, Tomás Estrada Palma. Si bien en el Palacio de los Capitanes Generales se iza la bandera cubana, este era el surgimiento de una república mediatizada, que ignoraba el sentimiento independentista de los cubanos y ponía en práctica un gobierno al servicio de los intereses de Estados Unidos, con una Constitución que tenía como apéndice a la Enmienda Platt.
El recuerdo del 20 de mayo de 1902 es, ante todo, un tributo al cubano que resistió, que llevó al poder interventor a la necesidad de buscar nuevas formas. Resultaba imposible obviar la voluntad independentista cubana, aunque con formas más sutiles se implantara el dominio neocolonial. Alcanzar la plena soberanía sería, para el pueblo isleño, un objetivo a lograr desde esas nuevas condiciones, pero el reto se asumiría.
El 7 de abril de 1961, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz diría en un discurso: «Nosotros veníamos con el sueño puesto en ver un día levantarse nuestra bandera con entera dignidad, con aquella dignidad con que no pudo izarse el 20 de mayo de 1902, porque los yankis vinieron a imponernos la Enmienda Platt y el derecho de intervención»