19/05/2026
Un 19 de mayo, el Apóstol dejó de cabalgar sobre la tierra para galopar eternamente en las ideas de Cuba. Caer en Dos Ríos no fue un final, sino la siembra definitiva de la luz. Porque Martí no pidió descanso, pidió un puesto en la lucha. Honor y gloria al que nos enseñó que la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida.