La Unión del Níquel se crea con personalidad jurídica propia por la Resolución 925 del 18 de octubre del 1984, modificada luego por las Resoluciones 2953 de 5 de septiembre de 1991 referente al nombre, la Resolución 48 del 1994 y la Resolución 66 del 1996 referente a la composición, todas del Ministerio de la Industria Básica y modificada luego por la Resolución 344 de fecha 7 de mayo del 2001 del Ministro de Economía y Planificación, mediante la cual se crea el Grupo Empresarial del Níquel en forma abreviada CUBANÍQUEL. Su creación surge a partir de la conversión de la Unión del Níquel en Grupo Empresarial.
El Grupo Empresarial del Níquel tiene actualmente 11383 trabajadores y 14 entidades adscritas.
Misión: Contribuir al desarrollo económico social del país, brindando al mercado productos mineros del Ni + Co de alta competitividad, con procesos y servicios especializados, eficientes y eficaces que garanticen protección al medio ambiente y aporten confianza a los clientes con un personal altamente calificado y comprometido.
Visión hasta 2030: Convertirnos en productores eficientes de Ni + Co y sus derivados a nivel mundial proporcionando calidad, confianza y satisfacción a nuestro clientes.
Valores Compartidos:
Nobleza.
Iniciativa.
Querer Hacer.
Unidad.
Ejemplaridad.
Liderazgo.
Nobleza: somos solidarios, escuchamos, comprendemos y ayudamos con amor a quien lo necesita. Sabemos que merecemos motivación para seguir, oportunidad para brillar y la sensibilidad interna para experimentar lo que otro siente y crear una conexión con él. La nobleza es el valor que integra las mejores cualidades a desarrollar.
Iniciativa: tenemos predisposición a emprender acciones, crear oportunidades y mejorar resultados sin necesidad de un requerimiento externo que empuje, apoyado en la autoresponsabilidad y la autodirección. Adoptamos una actitud proactiva, despierta ante la realidad y con la madurez suficiente para asumir las consecuencias de la acción, lo que implica marcar el rumbo por medio de acciones concretas, no sólo de palabras.
Querer hacer: la actitud es determinante en lo que hacemos, somos entusiastas, ponemos amor en el cumplimiento de las tareas, nos entregamos con empeño, propiciamos el bienestar en el trabajo y fuera de él. Nada se interpone en nuestro camino, echamos a andar, buscamos, creemos, luchamos y convencemos. Nos concentramos en cada intento y hacemos de cada intento una meta. Ponemos fecha en lugar de excusas. Mostramos honor, principios, orgullo, garras, potencia, pero sobre todas las cosas, querer… es poder el poder para cambiar.
Unidad: sinónimo del trabajo en equipo, unido a la sinergia, propiciamos y potenciamos el espíritu de cooperación, colaboración y la organización del trabajo en torno a equipos. Promovemos la integración y la participación conjunta en la consecución de las tareas, programas y objetivos trazados, como estilo de actuación y vía para potenciar la capacidad colectiva, el alcance de mayores y mejores resultados y la calidad de todo cuanto hacemos
Ejemplaridad: Mantenemos una actitud comunista ante el trabajo y en la responsabilidad social específica que desempeñamos; demostramos los conocimientos correspondientes al contenido de trabajo de nuestro puesto; esforzándonos por lograr la mayor eficiencia y calidad en los resultados de nuestra labor, haciendo corresponder en nuestra conducta, la palabra con los hechos. Respetamos, cuidamos y protegemos la propiedad socialista y luchamos contra todo despilfarro, desvíos de recursos, conducta delictiva, maltrato y falta de atención o de protección de los medios de producción y de todos los bienes de la sociedad.
Liderazgo: Demostramos un conjunto de habilidades gerenciales o directivas para influir en la forma de ser de los trabajadores haciendo que el equipo trabaje con entusiasmo, en el logro de metas y objetivos. Dirigimos a otros en camino a un fin, pero sobre todo nos dirigirnos a nosotros mismos, mostramos firmeza, positivismo, perseverancia y capacidad para motivar.