El ingenio Manuelita fue fundado por Nicolás S. Acea en 1830 gracias al aporte financiero de su esposa Manuela hija del rico corregidor del ayuntamiento trinitario Tomás Hernández de Rivera. En los años 1860-1870 en período de modernización que los lleva a igualarse casi al Carolina, coloso de esa época en Cuba, con estas modernizaciones que lo convierten en ingenio central se aceleró el proceso de concentración y centralización de la industria, así como otros factores que arrastran a la ruina y demolición de los ingenios pequeños que se les hace imposible hacer innovaciones tecnológicas y ensanchar sus tierras pasando estos a convertirse en colonias cañeras de los tres ingenios centrales más desarrollados en la década de los 80-90. En 1888 el Manuelita construye una vía férrea desapareciendo el ferrocarril portátil, con esta construcción adquiere una locomotora.
Con estos adelantos el Manuelita a mediados del 80 produce 10 000 sacos de azúcar, 10 años después produce 50 000 como se puede ver se quintuplica la producción.
En el trascurso de unos años los Acea se van enrolando en la política en Cienfuegos al igual que otros hacendados, este al ser miembro del partido reformista llega al cargo de Segundo Teniente Alcalde, y posteriormente Primer Teniente Alcalde de Cienfuegos. Al morir Nicolás y no dejar descendencia el central pasa a su hermano Antonio, el cual tiene una hija que se llama Manuela y se casa con el doctor Javier Reguera otro acaudalado político del Partido Unión Cívica, de esta unión nacen dos hijos Antonio Reguera y Javier Reguera y Acea, al morir el padre pasa el Manuelita a nombre de su primogénito, Antonio.
Es de señalar que ya desde los años de estudiante de Derecho en la Universidad Española de Santiago de Compostela, Antonio Reguera se destaca por sus ideas progresistas. En 1895 rehúsa ostentar cargos militares pues tenía muy pocos conocimientos de esta profesión, acto seguido partió hacia La Habana para tomar el v***r que lo conduciría al Camagüey a fin de ponerse a las órdenes de Rabí, producto de una delación es apresado y enviado a cumplir condena en la isla de Centa frente a las costas de Marruecos. De allí, herido ya de muerte por la tuberculosis, es trasladado a la Cárcel Modelo de Madrid, donde murió el 18 de noviembre de 1896 y con él la única representación activa, revolucionaria y confiable, proveniente del barrio Arango.
Pasada la etapa de la guerra y con la intervención de Estados Unidos la familia Reguera queda prácticamente sin capital por los gastos de la guerra siendo estos uno de los motivos que se ven precisados a vender el Manuelita que pasa en 1906 a ser controlado por el poderoso grupo Falla Gutiérrez-Antonio Monasterio quedando todavía algunas tierras en manos de los Reguera.
Este grupo comienza rápidamente a crecer, en cuestión de 15 años por medio de arrendamientos e hipotecas controla las tierras de casi todos los ingenios demolidos de la zona y fuera de ella, no así Dos Hermanos que se mantenía como único vecino en activo este se mantiene estancado mayormente en su desarrollo por falta de interés más bien de la viuda de Nicolás, Francisca Tosté (Doña Panchita).
En la década de 1920 el Dos Hermanos ya en manos de su nuevo dueño José Ferrer Sirés se lanza a invertir construyendo dos nuevos hornos, una torre e instalando nuevas maquinarias traídas de Inglaterra, una nueva línea férrea de vía ancha que se comunica con el ferrocarril central por Palmira, en los años 1925-1926 Ferrer casi está en la quiebra más bien por mala administración pasando estas propiedades a la firma Ferrer S. A. posteriormente pasa a la Damují Sugar S. A. Co. que finalmente es adquirido por los dueños del Manuelita a través de una subasta en 1931 por la suma de $2 225 000, de esta forma se completa la concentración y centralización de la industria azucarera en el barrio de Arango, todo en manos del grupo Falla Gutiérrez- Monasterio, se demostraba que las empresas norteamericanas se fueron despojando de todas las industrias incosteables y de poco desarrollo creándose de esta forma los grandes colosos azucareros y sus latifundios.
Es de señalar que en la década de 1910-1920 y desde antes el central Manuelita expande sus tierras por medio de arrendar e hipotecar o controlar casi la mitad de los ingenios, estas tierras totalizan la suma de 269 cab. más sus propias tierras antiguas. Con la expansión va acompañada de mejoras técnicas en la fábrica, incluyendo la vía férrea estrecha hasta las zonas más alejadas de Ciego Montero, Ariza y Congojas en total 54 Km, 4 locomotoras y 148 carros que arrastran las cañas hasta el central dentro de las mejoras técnicas antes mencionadas se encuentran, un tacho de 120 sacos de azúcar, 2 calentadores de guarapo y 2 polings preev***radotes, 2 cachaceras, 2 filtros y 1 desmenuzadora además cambios en sistemas de defecación.
Por las razones antes expuestas en la zafra 1914-1915 se producen 106 000 sacos de azúcar con un rendimiento industrial del 11.70%, esta cifra comparada con los 50 000 sacos en 1895 nos da la idea de cómo se duplicó la producción en 20 años.
En los años 50 el Manuelita entra en una nueva etapa de modernización, son construidos los aparatos para estibar la caña, doce en total, es construida una nueva torre y ampliada la capacidad de generación, una nueva planta eléctrica con dos turbos, una máquina eléctrica de bobinas para coser los sacos de azúcar, un conductor que lleva los sacos hasta el almacén, es construida la carretera desde el entronque de Dos Hermanos hasta el ingenio, con la introducción de tractores y carretas con ruedas de gomas en las colonias es eliminado el tiro de caña con carretas de bueyes.
Triunfo de la Revolución
Con el triunfo de la revolución es intervenido el central y todas las propiedades en agosto del 1960, José Antonio sobrino de Don Pedro y apoderado se encuentra en España donde se queda para siempre. Es designado como interventor el compañero Ángel Curbelo (Tao) que fungía como administrador del antiguo dueño, al pasar este a cargos superiores lo sucede el compañero Tomas Castro destacado dirigente. Al pasar el ingenio a manos del pueblo se le cambia el nombre por 14 de Julio, este nombre es señalado por Tomas Castro de una lista que envía el Departamento de Industria del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) para que no se repitieran los nombres de los centrales de la isla. En aquel entonces los centrales pertenecían a este Departamento de INRA, posteriormente se crea la ECA, Empresa Consolidada del Azúcar y años más tarde el MINAZ.
El 14 de Julio con el nuevo milenio muestra grandes avances tecnológicos nunca antes visto, logrando altas eficiencias que lo llevan a declarar central referencia en el centro del país.
Hoy, antiguo Manuelita muestra en su batey aquel pasado mostrando en buen estado un fortín construido según placa de mármol (fuerte San Javier 1840) otras construcciones donde no se puede negar la mano de obra esclava son los barracones, las cercas de lodos y piedras que rodean la panadería y dos casas, otras son las oficinas, casa de vivienda, y el actual almacén de abastecimiento en el que se revela rasgos de estilo religiosos en sus columnas, ventanas y puertas. Este conjunto de obras conforman el casco histórico.
Por otra parte muestra el desarrollo comunal alcanzado en estos tiempos, viviendas y edificios, consultorio médico, círculo social, un parque para actividades y el campo de pelota conforman la nueva vida.
Es uno de los centrales que mantiene un ritmo de molida y eficiencia que lo sitúa en el pelotón de avanzada entre sus homólogos en el país, ahora con el aliciente adicional de haber recibido, por sus resultados productivos, la bandera 70 Aniversario de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), entregada por Miguel Toledo Wilson, secretario general del Sindicato Nacional de ese sector.
En el primer corte de emulación de zafra en la provincia, la "14 de Julio" se alzó con la condición de mejor empresa de forma integral, con indicadores de relevancia, como los de tener cerca de 5 000 toneladas de crudo por encima del plan, con un comportamiento del rendimiento acumulado entre los más sobresalientes de la nación.
Sólo por concepto de eficiencia industrial, la entidad rodense aporta más de 1 100 toneladas del dulce, cifra que representa un ahorro de alrededor de 11 145 ton. de caña. El volumen de azúcar producido cerró con más de 99,24 pool, índice considerado de alta calidad, la mayoría ensacada y destinada al consumo nacional. También en generación eléctrica sobresale, tanto para autoabastecerse como por la entrega de energía al Sistema Electroenergético Nacional.