08/09/2026
¡¡GRACIAS POR NUNCA RENDIRTE, LIONEL MESSI!!
¿Cómo vas a ser campeón de la Copa del Mundo U20 siendo Balón de Oro y Bota de Oro del torneo? ¿Cómo vas a ser campeón de los Juegos Olímpicos siendo figura y asistiendo en la final? ¿Cómo vas a ser campeón de la Copa del Mundo con 35 años de edad siendo el Balón de Oro de toda la competición? ¿Cómo vas a ser bicampeón de la Copa América siendo jefe absoluto? ¿Cómo vas a ser campeón de la Copa de los Campeones siendo el MVP de la final? ¿Cómo vas a protagonizar el mejor último baile mundialista de todos los tiempos teniendo 39 años de edad? ¿Cómo vas a ser el jugador con más contribuciones de gol (190) en toda la historia del fútbol internacional? ¿Cómo vas a ser campeón en todas las categorías en las que jugaste? ¿Cómo vas a tener la carrera internacional más completa de todos los tiempos si muchos decían que estabas destinado a no lograr nada con tu selección? ¿Cómo vas a convertirte en el ejemplo de superación más grande de la historia después de soportar burlas, críticas y cuestionamientos?
La historia de Lionel Messi con la Selección Argentina NUNCA será olvidada. Enfrentó una presión jamás antes vista. Lidió con comparaciones con Diego Maradona desde antes de debutar. Y soportó señalamientos como nadie en el fútbol internacional.
Con él como figura, Argentina terminó una sequía de 28 años sin título. Con él como máximo referente, Argentina volvió a ganar una Copa del Mundo tras 36 años de espera. Con él como pilar, Argentina venció en finales a Brasil, Francia e Italia. Y con él como líder absoluto, Argentina regresó a la cima del planeta fútbol.
No se rindió y la pelota, que sabe valorar a los que siguen luchando, se lo recompensó. Se marchó sin ninguna asignatura pendiente. Se despidió por la puerta grande, brillando hasta el último instante y a su manera. Lo dejó todo, lo consiguió todo y nos ganó a todos. Fue un viaje mágico, inspirador e irrepetible, Lionel.
Gracias por todas tus funciones. Gracias por dejarte absolutamente todo hasta el último momento. Gracias por entregarte incluso cuando ya no tenías nada que demostrar. Gracias por ser un ejemplo. Y, sobre todo, gracias por nunca darte por vencido. Todo valió la pena, genio. Y sí, hoy más que nunca, tenemos que decirlo:
¡¡NO LLORES PORQUE TERMINÓ, SONRÍE PORQUE SUCEDIÓ!!