08/05/2020
Por qué no es posible un pasaporte de inmunidad para COVID-19
¿Podríamos hacer pruebas generalizadas en la población para la detección de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 de manera que sirvan de base para un «pasaporte de inmunidad» o «certificado de ausencia de riesgo» que permita a las personas viajar o volver al trabajo con seguridad?
A día de hoy esto no es posible por dos motivos principales: 1) Ahora mismo no hay datos fiables sobre si la detección de anticuerpos puede equipararse con una inmunidad segura, ni tampoco sabemos durante cuánto tiempo se mantendría dicha inmunidad [1]. 2) las pruebas serológicas aún no tienen la especificidad mínima necesaria que permita hacerlo. Si realizáramos tests serológicos en la población general, con una prevalencia de la COVID-19 relativamente baja, una tasa pequeña de falsos positivos (por falta de especificidad) acaba en un sesgo estadístico masivo.
Veámoslo en números:
Hasta el día 2 de mayo de 2020, en España se han reportado 216.582 casos confirmados de COVID-19 [3]. Aunque supongamos que la cifra real fuese 10 veces mayor de la registrada en las CCAA más afectadas (Madrid y Cataluña), la prevalencia de la COVID-19 sería entre un 6 y 9%.
Imaginemos el escenario de una ciudad con una prevalencia de la COVID-19 del 7% donde testaramos a la población con un test serológico del 96% de especificidad (generalmente entre un 95 y 98,5% [2]).
Obtendríamos un valor predictivo positivo del 63,8% [figura 2]. Esto quiere decir que 36 de cada 100 personas que dan positivo en el test no han pasado realmente la enfermedad ni han generado anticuerpos contra ella.
Estamos hablando de 2 falsos positivos de cada 5 personas testadas.
Por este motivo las pruebas serológicas no pueden ser usadas para obtener pasaporte de inmunidad.
Esto no quiere decir que no sean útiles. Las pruebas de anticuerpos pueden ayudar a aclarar las cadenas de infección y se pueden usar para investigar en qué medida la población o ciertos grupos ya han tenido contacto con el virus Sars-CoV-2 (estudios epidemiológicos).
Si sólo se hiciera la prueba a aquellas personas con alta sospecha clínica y con varios días de evolución, el resultado sería más preciso. En la publicación del Ministerio de Salud del 24 de abril de 2020 con respecto a la interpretación de las pruebas diagnósticas se puede consultar las recomendaciones para la interpretación de los posibles resultados con diferentes combinaciones de tipos de pruebas para el COVID-19 en estos pacientes [4].