19/05/2026
Cualquier experto termodinámico coincidirá en que el motor de combustión, diésel o gasolina, no es una solución ideal, pero es una solución.
El probadísimo motor alternativo, en cualquiera de sus arquitecturas de construcción, tiene limitaciones inherentes a su propio funcionamiento, un movimiento lineal que debe convertirse en rotativo, piezas en movimiento con unas aceleraciones y desaceleraciones brutales… Pero ahí está, desde mediados del XIX y con una tecnología alcanzada que es un auténtico logro.
Desde la década de los 80 del pasado siglo, legisladores y fabricantes han ido encaminando sus normativas y desarrollos hacia la reducción de emisiones contaminantes. Progresivamente se han implementado mejoras para cumplir con la normativa cada vez más restrictiva.
En la actualidad, a la par que se convive con la motorización eléctrica, se buscan mejoras en el tradicional motor de combustión interna (MCI) Se reducen consumos, se optimiza el combustible, se gestionan los gases postcombustión…
Dos entregas que escribí allá por 2018, pero que todavía tienen su oportunidad divulgadora:
Novedades en motores, dowsizing, inyección, combustión