08/09/2026
Desde el exterior, la vivienda mantiene una imagen muy vinculada a la arquitectura tradicional ibicenca: volúmenes sencillos, muros anchos, huecos contenidos y pequeñas ventanas que refuerzan una percepción más cerrada y protegida.
Pero al entrar, la sensación cambia por completo.
Los patios interiores, las grandes aperturas y la entrada constante de luz natural transforman la casa en un espacio abierto, luminoso y contemporáneo.
Lo que se percibe desde fuera no anticipa lo que sucede dentro.