22/01/2026
Cuando el tiempo también es un factor de riesgo…
La Legionella sigue siendo uno de los mayores desafíos en la gestión de sistemas de agua.
No solo por la bacteria en sí, sino por cómo y cuándo somos capaces de detectarla.
Durante años, el cultivo tradicional ha sido el método de referencia.
Pero tiene una limitación crítica:
⏳ puede tardar hasta 7–10 días en ofrecer un resultado definitivo.
Y mientras esperamos, el sistema sigue activo, el riesgo permanece y las decisiones se retrasan.
Hoy, la detección molecular (PCR/qPCR) permite cambiar este enfoque:
✔️ Resultados en horas
✔️ Mayor sensibilidad en matrices de agua complejas
✔️ Capacidad de detectar bacterias que el cultivo no identifica
✔️ Decisiones más rápidas y mejor fundamentadas
Promega apuesta por la PCR, del papel clave de la ISO 12869 y de cómo los workflows moleculares robustos ayudan a pasar de una gestión reactiva a una prevención real y continua.
Porque en el control de Legionella, anticiparse no es una ventaja: es una necesidad.
Descubre cómo la tecnología puede marcar la diferencia en la protección de la salud.