15/06/2026
En algunas especies, las copas no llegan a tocarse.
Se conoce como “timidez de la copa”.
Pero más allá del nombre, tiene lógica:
– evita el roce entre ramas
– mejora la entrada de luz
– favorece la ventilación
Cuando trabajamos en poda o mantenimiento, forzar cierres excesivos rompe ese equilibrio.
No siempre más densidad es mejor.
A veces, el árbol ya está haciendo lo correcto.