28/05/2026
Hilo 🪡
1. Obtención y preparación de la fibra
El primer paso depende del tipo de material que se vaya a utilizar:
Fibras naturales: Pueden ser de origen vegetal (como el algodón o el lino) o animal (como la lana de oveja o la seda del gusano).
Fibras sintéticas: Se crean químicamente a partir de polímeros (como el poliéster o el nailon), que se extruyen a través de pequeños orificios para formar filamentos largos.
2. Apertura y limpieza (Para fibras naturales)
Las fibras naturales llegan en grandes balas compactas y suelen contener impurezas (restos de hojas, tierra, semillas o grasa natural). En esta etapa, las máquinas abren los bloques de fibra, los sacuden y los limpian a fondo mediante sistemas de aire y cribas.
3. Cardado (El “peinado” inicial)
Las fibras limpias están completamente enredadas. La máquina cardadora pasa el material a través de unos rodillos con finas púas de alambre. Este proceso alinea las fibras en una misma dirección y elimina las últimas impurezas, transformando la masa esponjosa en una capa delgada que luego se recoge en forma de una cuerda gruesa y suave llamada cinta de carda.
4. Estirado y peinado
Para conseguir un hilo fino y de alta calidad, varias cintas de carda se juntan y se estiran repetidamente en una máquina llamada manuar. Esto homogeniza el grosor. Si se busca un hilo premium (como el algodón peinado), el material pasa por unas peinadoras mecánicas que eliminan las fibras más cortas y débiles, dejando solo las más largas y resistentes.
5. Torsión previa (Mecha)
La cinta de fibras estiradas es todavía demasiado gruesa y se rompe con mucha facilidad si se tira de ella. Por eso, pasa por una máquina que la estira aún más y le da una ligerísima torsión. El resultado es la mecha, un cordón más delgado que ya se enrolla en bobinas listas para el paso final.