24/07/2025
21 DE JULIO DE 1897 NACIO DANIEL ARMAS LÓPEZ
El 21 de julio de 1897, en Olintepeque, Quetzaltenango, nace Daniel Armas López Hijo de Javier Armas y Rosa de Jesús López. Estudió en el antiplano en la Escuela Nacional de Comercio de Occidente, y se graduó de Tenedor de Libros. Prosiguió estudios de Derecho en la Universidad Nacional, y con el auxilio de becas estudió Pedagogía en Colorado y Arizona –Estados Unidos-. Contrajo nupcias con Virginia Recinos.
Desempeñó los cargos de Inspector en la Escuela Práctica de Varones –Totonicapán– y en el Instituto Nacional para Varones de Occidente -INVO-, fundador, propietario y Director del Colegio de Varones José Martí -1939-, Director de Extensión Cultural del Ministerio de Educación -1948-, y sirvió varias cátedras en la Escuela Normal Central para Varones y en la Escuela Normal Femenina para Párvulos -1952-1962-.
Ejecutaba – y destacaba- en el piano, la guitarra, y la marimba. Además de la docencia, la música y la literatura, realizó actividades de modelado y teatro, y fue fundador del Grupo Artístico de Escenificación Moderna -GADEM-.
Daniel Armas es considerado pionero en la literatura infantil y juvenil de Guatemala. Corrían los primeros meses de la década de 1940 cuando Armas creó al personaje Barbuchín, y escribió el libro de ese nombre, con el apoyo y revisión de su esposa Virginia (ya que ella también era profesional en la docencia). Este libro es considerado en varias fuentes el primer libro infantil en el país.
El encantador libro contiene cincuenta y seis cuentos y poesías de unas dos páginas confeccionados para que sean lecturas escolares de niños pequeños. Suelen tener una intención educativa e intentan reflejar los sentimientos de los chicos. Con lenguaje rítmico y sonoro, abundan los diálogos y las onomatopeyas, sus protagonistas son animales, muñecas.
En 1940 escribió Barbuchín, el personaje que le da nombre a la obra, fue el primer personaje que creo el escritor para el libro y, precisamente es el que aparece en la portada del mismo. Es descrito como un enanito de 70 años, tan pequeño como el dedo gordo, y es ilustrado escondiéndose detrás de hongos y setas. Según cuenta Judith Armas, la hija del escritor, tal vez la intención de éste era hacer una serie del protagonista, pero al final, cambió de rumbo y terminó haciendo otras historias.
Cuentos como El patito glotón, Micifuz, La arañita tejedora, La ranita reina, Payasito alegre, El tragaleguas o Ratonín tiene automóvil son hoy clásicos. Muchos niños aprenden a leer gracias a esa colección. Los más grandes, asimismo, recuerdan con nostalgia los días en que se sentaban con sus padres para la lectura.
Cada historia tiene un dibujo, cuyo autor fue Enrique De León Cabrera —amigo de juventud de Armas—, y fueron pintados por Antonio Pineda Coto. Las ilustraciones permiten que los niños imaginen las situaciones y las discutan en clase. A través de los relatos Armas plasmó valores como la caballerosidad, la rectitud y el respeto.
El libro Barbuchín es uno de los más populares en la cultura guatemalteca. Es fácil encontrarlo dentro de las aulas de clase en cualquier centro educativo primario del país.
Don Daniel, como conocían al escritor, también fue maestro, de esos que han nacido para serlo. Su hija lo describe como un hombre con presencia, amable, sociable y, sobre todo, estricto. De hecho, sus alumnos y sus dos hijas le tenían temor, aunque con el tiempo eso se transformó en respeto. Incluso, si alguien le decía a don Daniel: “Fíjese que toavía…”, lo interrumpía de inmediato y le corregía. “Permítame, señor; no se dice toavía; lo correcto es todavía”. Al respecto, Judith Armas cuenta que le daba pena que su padre hiciera eso en la calle, y con cualquier persona; sin embargo, él le contestaba: “Hija, Guatemala es un lugar muy pequeño y estamos muy atrasados; si no hacemos educación por todos lados, nunca va a progresar”.
Don Daniel tuvo dos colegios: el José Martí —que ya no existe—, y también fue director y propietario del Lehnsen, el cual vendió, en la década de 1960, a sus actuales dueños. Además, trabajó en el sector educativo con varias instituciones de Totonicapán, Quetzaltenango y Guatemala.
Daniel Armas fue miembro de la Academia Guatemalteca de la Lengua. Siempre demostró su amor por la enseñanza a través de sus obras escritas. También fue declarado Hijo Ilustre por la municipalidad de Quetzaltenango. Incluso recibió el Botón de Oro y la Orden Francisco Marroquín en 1965. Su obra fue extensa. Para enumerar algunas están Mi niño, poemario infantil —1929—; Manojo —1944—; Mosaico —1970—.
Falleció en 1984, a causa de cáncer. Don Daniel ya no podía ver, pero de seguro en su mente guardaba con gran aprecio el recuerdo de su pequeño Barbuchín.
aprende.guatemala.com “Barbuchín, libro guatemalteco reconocido”; diariodelgallo.wordpress.com “Barbuchin de Daniel Armas”; Wikiguate. Foto de Prensa Libre.