31/05/2026
Las calles esponja permiten que la lluvia se infiltre en lugar de convertirse en charcos o inundaciones. Usan pavimentos permeables, grava filtrante, arena, suelo natural, jardines y árboles para absorber el agua y devolverla lentamente al terreno. Además de reducir escorrentía, ayudan a refrescar la ciudad, disminuir el calor y mejorar el paisaje urbano. Este tipo de diseño convierte las calles en sistemas vivos que manejan mejor el agua de lluvia y hacen los barrios más sostenibles, verdes y cómodos.