18/08/2026
INNOVACIÓN EN INFRAESTRUCTURA
El proyecto Rogfast, abreviatura de Rogaland Fixed Link, avanza bajo el fiordo Boknafjorden, en la costa occidental de Noruega. La infraestructura formará parte de la carretera europea E39 y conectará Randaberg con Bokn, eliminando uno de los principales cruces en ferry de esta ruta estratégica. Cuando finalice, será el túnel carretero submarino más largo y profundo del mundo.
El sistema tendrá aproximadamente 26,7 kilómetros de longitud y alcanzará una profundidad máxima de 392 metros bajo el nivel del mar. Su configuración estará formada por dos tubos paralelos, cada uno con dos carriles y un diámetro de perfil T10.5. La pendiente máxima será del 5%, un parámetro clave para el tráfico pesado y la seguridad operacional.
Rogfast incluirá una conexión subterránea hacia Kvitsøy, con una longitud aproximada de cuatro kilómetros, y una rotonda doble ubicada a unos 260 metros bajo el nivel del mar. Esta solución permitirá distribuir el tráfico y conectar la pequeña comunidad insular con el corredor principal sin construir un acceso superficial adicional.
La seguridad dependerá de una red técnica compleja. El diseño contempla 480 teléfonos de emergencia, 245 ventiladores de impulso, 17 estaciones de bombeo, 49 subestaciones eléctricas y transformadores, además de 46 edificios técnicos. En Kvitsøy se instalarán ocho ventiladores de pozo, con una potencia total de 2.000 kilovatios.
La excavación se ejecuta por fases y combina tuneladoras, perforación y voladura, según las condiciones geológicas. En abril de 2026, el Instituto Geotécnico Noruego informó que los trabajos se desarrollaban a 392 metros bajo el nivel del mar, mientras los equipos avanzaban a través de zonas de roca compleja.
El proyecto sufrió una interrupción inicial por el aumento de los costos y la reorganización de los contratos, pero las obras se reanudaron a finales de 2021. En febrero de 2026, la autoridad vial noruega reportó que la excavación se encontraba aproximadamente a mitad de camino.
Más información:
The world’s longest and deepest undersea road tunnel is being built in Norway, intended to cut travel time between major cities and become part of a ferry-free highway along its western coast.