29/05/2015
" Me atrevería a afirmar, sin miedo a confundirme, que se trata de la carrera más bonita que existe, ya que estudiarás el fenómeno de LA VIDA en toda su amplitud, desde el nivel sistémico, hasta el molecular, y aprenderás a aplicar estos conocimientos para mejorar la calidad de vida de la humanidad".
Un día en la vida de un Biotecnólogo
por Dr. Daniel Hormigo
Investigador Postdoctoral. Centro de Investigaciones Biológicas. CSIC
Profesor de la Universidad Europea de Madrid.
Antes de nada…
¿Sabes qué es la Biotecnología?
¿Conoces alguna de las múltiples aplicaciones que ha tenido y tiene la Biotecnología en la sociedad?
La Biotecnología, es sin duda uno de los sectores más valorados por cuanto que repercute directamente en el bienestar social, pero también es uno de los que suscitan más cuestiones de índole económico, social, legal y ético.
Con esta carta, pretendo contribuir a la llamada "sociedad del conocimiento", donde los estudiantes más jóvenes seáis capaces de valorar las ventajas y desventajas del avance científico actual. Desde finales del siglo XIX, los progresos en Biotecnología han mejorado constantemente la calidad de vida de la humanidad. En las últimas décadas hemos presenciado impresionantes avances en la comprensión de los mecanismos moleculares que ayudan a explicar los fenómenos vitales, lo que ha facilitado el desarrollo de nuevos medicamentos, la prevención y diagnóstico de muchas enfermedades, la obtención de nuevos productos de alto valor añadido, alternativas a los carburantes fósiles, y un largo etcétera.
A través de la Biotecnología moderna es posible, por ejemplo, producir insulina humana en bacterias y, consecuentemente, mejorar el tratamiento de la diabetes. Por ingeniería genética también se fabrica la quimosina, enzima clave para la fabricación del queso y que evita el empleo del cuajo en este proceso. Lo mismo ocurre en el caso de los cultivos vegetales. Por ejemplo, es posible transferir un gen proveniente de una bacteria a una planta, como ocurre en el maíz Bt. En este caso, microorganismos del suelo fabrican una proteína que mata a las larvas de un insecto que destruyen los cultivos de maíz. Al transferirle el gen correspondiente, ahora el maíz fabrica esta proteína y por lo tanto resiste el ataque del insecto. La biotecnología avanza incesantemente y en la actualidad son muchos los países que utilizan las técnicas de ingeniería genética para la obtención de productos muy diversos.
¿Cuál es el trabajo de un biotecnólogo?
El trabajo de un biotecnólogo en un laboratorio es muy variado. Concretamente, yo trabajo en un laboratorio de Biotecnología Enzimática, en el que estudiamos y mejoramos genéticamente proteínas (enzimas) que se emplean en la industria con fines muy diversos. Algunas de ellas sirven para producir nuevos antibióticos y antifúngicos, lo que resulta esencial en la industria farmacéutica. Otras se utilizan para producir nuevos medicamentos antitumorales y antivirales, o bien para obtener nuevos bioplásticos que no contaminen el medio ambiente. Y todo esto se realiza en un único laboratorio, empleando técnicas muy parecidas.
Como cualquier otro profesional del campo de las ciencias, nuestra labor tiene dos vertientes: Por una parte, debemos estar totalmente actualizados respecto a las nuevas tecnologías que van apareciendo, por otra, debemos optimizar una serie de técnicas relacionadas con el proceso o estudio que se esté llevando a cabo. En mi caso particular, debo dominar con fluidez una serie de técnicas destinadas a lo que llamamos “evolución molecular dirigida” o evolución en el tubo de ensayo. Esta apasionante tarea consiste en recrear en el laboratorio los procesos claves de la evolución (mutación, recombinación y selección), condensando en meses o semanas los millones de años en que se mueve la escala temporal de la evolución.
Debido a los incesantes avances tecnológicos, los biotecnólogos utilizamos en nuestro día a día un gran abanico de herramientas que continuamente van evolucionando. Buena parte de nuestro trabajo diario se lleva a cabo gracias a robots informatizados que se encargan de realizar las extracciones de ADN/ARN de forma rutinaria. El uso de secuenciadores también está generalizado, así como la utilización de distintos aparatos para visualizar o diferenciar distintos patrones genéticos.