16/08/2026
Las celosías marcan el pulso del día. Filtran la luz, la fragmentan, la vuelven rítmica. A ciertas horas, la casa se escribe con sombras que recorren muros y pisos como una
coreografía lenta. Casa Akina no se impone al lugar.
Se deja atravesar por la luz, por el tiempo y por lo que crece alrededor. No es un objeto: es una secuencia de pausas donde habitar se vuelve una forma de contemplar.
•Diseño y construcción: Di Frenna Arquitectos
•Fotografía: Lorena Darquea
•Texto: Gloria Lopez