23/03/2026
Casa Badú
Un proyecto donde lo primero no fue diseñar… sino escuchar al terreno.
El arq. Khalin Salazar, fundador de la firma, entendió desde la primera visita que el proyecto debía construirse alrededor de lo que ya existía: las palmeras, los árboles, la brisa y las visuales naturales que abrazaban el sitio. Por eso, el emplazamiento en “L” fue la clave para que la mayoría de las habitaciones abrieran sus vistas directamente hacia el mar, permitiendo que el paisaje guiara cada decisión del diseño.
Años después, ese concepto se materializó en Badú:
un espacio donde la arquitectura se mezcla con lo esencial —materiales naturales, concreto expuesto, madera y vegetación nativa— todo integrado de manera armónica con su entorno. Las tres palmeras centrales, respetadas desde la etapa conceptual, se convirtieron en parte fundamental del carácter del proyecto.
Hoy, Casa Badú es un refugio en Puerto Escondido: siete habitaciones que combinan la calidez oaxaqueña con un minimalismo auténtico, terrazas abiertas, una alberca en altura con vistas hacia la playa y un ambiente que invita a desconectar y vivir la costa desde su esencia.
Casa Badú no solo se diseñó.
Se escuchó, se caminó, se sintió.
Y esa sensibilidad sigue viva en cada sombra, cada textura y cada vista al mar.