07/08/2026
Cuidar el acero inoxidable no es solo estética: una limpieza inadecuada corroe la superficie y reduce la vida útil del equipo. Lo esencial: limpieza diaria con jabón neutro, sin cloro ni abrasivos, siempre en dirección del grano para no rayar la superficie, y secado completo para evitar manchas de agua.
El mantenimiento correcto marca la diferencia entre un equipo que dura años y uno que se desgasta antes de tiempo.