07/05/2025
El señor Francisco Sosa Alvarez. Digno zapatero de la ciudad de Guanajuato capital., Tercer generación de zapateros en la familia Sosa.
El calzado Sosa a trascendido durante más de un siglo junto con la ciudad de Guanajuato y sus habitantes, se ha visto como todo negocio en buenas y malas rachas desde su apertura en aquellos años de los 1920, aproximadamente. El fundador, el señor Priciliano Sosa, comenzó con el negocio primeramente elaborado y maquilado el zapato fino de dama, comenzó a traer poco a poco la maquinaria necesaria para la fabricación de su calzado., Fue así el mismo mercado quien comenzó a cambiar la demanda, ya que en ese entonces había muchos mineros en la ciudad de Guanajuato y carencian de un buen calzado para su arduo trabajo.
Comenzó la fabricación de bota minera y desde entonces la familia Sosa se especializó en el desarrollo y elaboración de bota minera, de trabajo e industriales.
Con el paso del tiempo y adquiriendo más conocimientos, también se han llegado a desarrollar más tipos de botas como lo son el botín charro, la bota Rooper, bota dielectrica entre otras.
El señor Francisco Sosa Prieto (segunda generación de zapateros), distinguido zapatero en la misma ciudad de León y Guanajuato capital, fue reconocido por la calidad y empeño que le heredaba a cada uno de sus pares. El tipo de construcción original welt en sus botas, hizo que la gente se casara con su producto ya que como dice el dicho "estas botas duran hasta que se acaban" ó "con estas botas nunca me verás descalzo" refiriéndose a la excelente calidad del calzado.
A través de los años Guanajuato y las Botas Sosa han estado de la mano de todas aquellas personas trabajadoras, desde los carboneros en la sierra de Santa Rosa, hasta los ingenieros mineros que cada día salen a engrandecer a este bello municipio. Las botas Sosa ya son sinónimo de calidad e historia Guanajuatense ya que algunos de sus usuarios nos comparten con alegría los recuerdos que les traen estas botas que usaban sus abuelos y padres.