26/05/2025
Este proyecto de heladería se desarrolla en un espacio de tan solo 57 m2, con el objetivo de ofrecer un lugar atractivo, funcional y con identidad para la venta de paletas y helados nutritivos. Está dirigido a un público joven que busca cuidar su alimentación sin renunciar a los encuentros sociales, por lo que la propuesta arquitectónica responde a esta dualidad entre lo saludable y lo social.
El diseño organizó el programa arquitectónico en dos zonas: el área pública y el área operativa.
El área pública parte con una terraza exterior de aproximadamente 25 m2, se ubica contigua a la calle y fue concebida como un espacio abierto de convivencia. Para dotarla de confort y atractivo visual, se incorporaron jardineras que funcionan como bancas, generando sombra mediante vegetación tropical, ya que esta área recibe luz solar directa durante gran parte del día. Esto crea un ambiente agradable que invita a permanecer, convirtiéndose en una extensión del espacio público y en el punto focal del proyecto.
En el interior, el local de solo 3.30 metros de ancho aprovecha al máximo un trazo oblicuo para la barra de exhibición, lo cual rompe con la rigidez ortogonal del espacio y permite ampliar el área de comensales sin entorpecer la circulación. Esta disposición logra mejorar la visibilidad de los productos, haciendo más eficiente la experiencia de compra.
El diseño interior continúa con la misma lógica fresca y juvenil de la terraza, empleando una paleta cromática basada en azul, rosa y blanco, en línea con la identidad gráfica de la marca. Elementos como letreros en neón, mobiliario blanco y acabados tipo terrazo contribuyen a reforzar una atmósfera limpia y moderna.
La segunda zona se ubica en la parte posterior del local y comprende el área operativa, donde se desarrolla la producción de paletas y helados. Dado que desde el inicio se contaba con todos los equipos fue indispensable realizar una distribución precisa y altamente funcional, aprovechando cada milímetro lineal de muro para realizar tareas específicas. Esta zona incluye también un pequeño espacio de almacenamiento y limpieza, así como un baño, que mantuvo su ubicación porque era accesible para el personal y para los usuarios que ingresan a la heladería.
El principal reto de este proyecto fue transformar un local con características genéricas y proporciones limitadas en un espacio con personalidad propia, que lograra expresar los valores de la marca y al mismo tiempo convertirse en un lugar de encuentro.
A través del uso estratégico del color, la vegetación, la iluminación y una distribución espacial inteligente, se consiguió un ambiente funcional, atractivo y lleno de carácter.
Somoss.fit
Diseño: Estudio Santa Rita
Ubicación: Mérida, Yucatán, México
Proyecto: Junio,2024
Superficie Terreno: 5.00 x 23.00 = 115.00 m2
Superficie Construcción: 57.00 m2