11/08/2026
Para quienes piensan si los sismos en Venezuela y Colombia no pueden originar fuertes sismos en México ni activar la falla de San Andrés.Científicos e instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) descartan de forma categórica que los recientes terremotos en Sudamérica funcionen como un detonante en cadena para el territorio mexicano. El planeta experimenta sismos de forma constante y la coincidencia temporal de estos eventos se debe a procesos locales e independientes.Razones científicas que descartan la conexiónDiferentes placas tectónicas: Los sismos de Venezuela (junio de 2026) ocurrieron por la fricción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana. El sismo de Colombia (agosto de 2026) se originó por la subducción de la placa de Nazca bajo la Sudamericana. Por su parte, México y la falla de San Andrés se mueven bajo la interacción de las placas de Cocos, Rivera, el Pacífico y Norteamérica. No comparten la misma dinámica de empuje directo.Distancia geográfica insuperable: La transferencia de esfuerzo sísmico (la energía que un sismo hereda a otra falla para reactivarla) solo tiene un alcance real de unas pocas decenas o cientos de kilómetros a la redonda. México se encuentra a miles de kilómetros de distancia de los epicentros sudamericanos, un espacio demasiado grande para que las ondas viajen con fuerza suficiente para romper otra falla.El "Cinturón de Fuego" no se enciende en cadena: Aunque tanto Colombia como México pertenecen al Cinturón de Fuego del Pacífico, esta es una enorme herradura de 40,000 kilómetros conformada por decenas de fallas aisladas. Un sismo en un extremo de esta estructura no activa de forma obligatoria o predecible el otro extremo.El riesgo real para México y la falla de San AndrésQue el terremoto de Colombia no afecte a México no significa que este último país esté libre de peligro. México posee un peligro sísmico latente debido a su propia naturaleza geológica:Falla de San Andrés: Esta falla transformante acumula de forma constante su propia tensión tectónica en el noroeste del país (afectando de manera directa a Baja California y Sonora). Científicos de todo el mundo la vigilan debido a su propio ciclo histórico de ruptura, el cual es independiente de lo que ocurra en Sudamérica.Zonas de subducción locales: Los estados del sur y centro de México (como Guerrero, Oaxaca, Michoacán y Chiapas) sufren temblores de forma regular por el hundimiento de la placa de Cocos bajo la Norteamericana, un motor sísmico exclusivo de la región.