29/08/2024
- Miedoscope -
Buenas tardes, soy Miriam y esta es la segunda historia que voy a platicar. Cuando vivía con mi primer esposo, estaba en la etapa de lactancia. En ese entonces, los bebés no dormían mucho durante la noche (bueno, ese era el caso de mi bebé). Por lo tanto, yo me encontraba despierta, amamantando en brazos a mi hijo. Mi cuarto tenía una ventana que daba a la calle principal y justo ahí estaba mi cama.
Siempre dormíamos con mi esposo a la orilla de la cama, yo en medio y el bebé del lado de la pared. Pero esa noche, yo me encontraba despierta con el bebé en brazos, pegado al pecho. Estaba recostada contra la pared, usando la ventana como soporte, mientras miraba cómo roncaba mi esposo, muy fresco él. De repente, empecé a escuchar a lo lejos un lamento, y en un segundo pensé: “¿Qué pasó? ¿Quién llora a esta hora? ¿Habrá fallecido alguien? ¿Acaso le están pegando a una mujer?”. Eran como las 3:00 a.m. Pasaron unos segundos y presté más atención, pero no se escuchaba nada más que el lamento. No había otro sonido, como de una tercera persona consolando a la mujer o discutiendo con ella. Lo curioso es que, entre más se acercaba el lamento a mi ventana, más se me paralizaba y erizaba la piel. Fue entonces que pensé: "¿Por qué me está pasando esto?". Eso no era una mujer, eso era la Llorona, me dije a mí misma. Pero el miedo me invadió tanto que no pude mover el pie para patear a mi esposo y despertarlo. Entonces, lo que fuera que lloraba pasó justo detrás de mí (repito, yo estaba de espaldas a la calle, solo nos separaba la ventana en la que me encontraba recargada).
Poco a poco pude moverme, me resbalé y me tapé de pies a cabeza con mi bebé hasta que me sentí segura. Desperté a mi esposo, pero ya no escuchamos nada. Él dice que soñé, pero no es así; yo lo escuché, lo viví, lo sentí, y fue horrible. Aclaro que, lo que fuera, nunca gritó “¡Ay, mis hijos!” ni nada parecido, solo se lamentaba. Pero estoy segura de que era la Llorona, porque lo que mi cu3rpo sintió fue miedo, mucho miedo al escucharla.