22/05/2026
Determinación de estrés antes de la muerte.
La adrenalina es la hormona de la respuesta de "lucha o huida". Cuando una persona experimenta un miedo extremo, dolor físico intenso o una situación de asfixia justo antes de morir, sus glándulas suprarrenales liberan grandes cantidades de esta sustancia al torrente sanguíneo.
En la necropsia, medir niveles anormalmente altos de adrenalina ayuda a los peritos a:
Confirmar agonía o sufrimiento: Determinar si la víctima estuvo consciente y experimentó terror o dolor antes de fallecer.
Diferenciar causas de muerte: Ayuda a distinguir entre una muerte repentina e inesperada (como un infarto fulminante mientras se dormía, donde el estrés es bajo) y una muerte por causas violentas o traumáticas (como estrangulamiento o hipotermia).
Los fluidos donde se busca (La adrenalina se degrada increíblemente rápido en la sangre tras la muerte. Por eso, los forenses recurren a otros fluidos corporales más estables):
Líquido cefalorraquídeo (LCR): Es el fluido que rodea el cerebro y la médula espinal. Está más protegido de la descomposición bacteriana temprana, por lo que los niveles de adrenalina aquí reflejan muy bien el estrés del sistema nervioso central antes de morir.
Humor vítreo: El líquido del interior del ojo. Es un compartimento aislado y excelente para el análisis post-mortem de muchas sustancias.
O***a: Si el proceso de agonía duró el tiempo suficiente para que los riñones filtraran la hormona, la o***a puede mostrar concentraciones elevadas de adrenalina y sus metabolitos.
Imagen. Psicología y mente.
Fuente. Elsevier, National library of medicine, Scielo.