03/02/2017
“Trucos” para trabajos de albañilería
Aunque lo mejor que podemos hacer cuando hay que llevar a cabo una obra de albañilería importante en la vivienda, es recurrir a un buen profesional, seguro que a muchos de vosotros os interesa este apasionante sector. Los pequeños trabajos que puede hacer uno mismo, como levantar un murete para el jardín, pegar unas baldosas o hacer unos cimientos para poner unos postes en el patio (por ejemplo, para levantar una pérgola) son mucho más sencillos si tenemos en cuenta una serie de trucos y consejos.
– A todos nos ha ocurrido alguna vez: alicatamos una pared o solamos un pavimento, y después rellenamos las juntas con el producto adecuado. El resultado es perfecto, como para sentirnos orgullosos… Hasta que, transcurridos unos días o unas semanas, el relleno de las juntas empieza a resquebrajarse, e incluso a desprenderse. Esto ocurre porque no tiene suficiente flexibilidad. Para evitarlo, puedes añadir un aditivo a la mezcla o bien látex (PVC) como el que se emplea para las manualidades; aportará elasticidad al producto y evitará que se degrade.
– No caigas en el error de los novatos que realizan zapatas y soleras de hormigón, para luego descubrir que, tras secarse, el hormigón se ha pegado a la madera del encofrado y no hay manera de despegarlas. Existen productos desencofrantes, en forma de aditivos o imprimaciones, que evitarán que te ocurra esto y facilitarán la tarea de retirar el encofrado. Y si te interesa el reciclaje y ahorrarte un dinero, puedes emplear también aceite de motor de coche; el usado te servirá tan bien como el nuevo (pídelo en algún taller). Pinta las tablas del encofrado por el interior y vierte la mezcla; ya no tendrás que preocuparte por quitarlas.
– A la hora de depositar las argamasas para poner ladrillos o bloques, , al contrario de lo que ocurre la mayor parte de las veces en los trabajos de bricolaje, lo mejor es olvidarse de ser cuidadoso. Si vas a levantar una pared, murete o cualquier fábrica de obra con ladrillos y argamasa, a la hora de colocarlos, no deposites el cemento sobre la superficie de los ladrillos para poner otros encima. Es mucho mejor “tirar” el cemento con la técnica de los profesionales; ayudará a que la mezcla se agarre mucho mejor a las piezas. Coge una pella de cemento en la espátula, tomándola del esparavel; con un movimiento rápido, gira la muñeca hacia el ladrillo y tira de la espátula hacia ti. Ensaya antes sobre una tabla para perfeccionar la técnica.