29/08/2026
CRTG: ʟᴀ ɪɴɢᴇɴɪᴇʀɪ́ᴀ ᴅᴇ ᴛᴜ́ɴᴇʟᴇs ᴘᴜᴇᴅᴇ ᴄᴏɴᴠᴇʀᴛɪʀsᴇ ᴇɴ ᴇʟ ɴᴜᴇᴠᴏ sɪ́ᴍʙᴏʟᴏ ᴅᴇʟ ᴘʀᴏɢʀᴇsᴏ ᴘᴇʀᴜᴀɴᴏ
El ferrocarril unió la costa, la sierra y la selva en el siglo XIX; la tunelería del siglo XXI puede ser el emblema de un nuevo Perú interconectado.
🚂El ferrocarril Lima–Callao fue inaugurado en 1851 y es reconocido como el primer ferrocarril del Perú y uno de los primeros de Sudamérica. Su construcción reflejó un esfuerzo del Estado por controlar y articular el territorio mediante caminos y medios de comunicación: el Perú fue, en ese sentido, uno de los países pioneros de la región en la era del ferrocarril.
Como muestran Jorge Basadre y la historiografía posterior, los ferrocarriles del siglo XIX estuvieron vinculados a un ambicioso proyecto de progreso, modernización e integración territorial. Sin embargo, aquel proceso fue incompleto y estuvo marcado por dificultades geográficas, financieras y políticas. El verdadero desafío estaba por delante: llevar las vías de comunicación hacia el interior del país y superar la extraordinaria geografía de los Andes.
Durante el siglo XX, y luego en el XXI, ese desafío tecnológico continuó tomando nuevas formas: carreteras, puentes, túneles y métodos cada vez más especializados de excavación y construcción.
Así, la evolución de la infraestructura peruana puede entenderse como una larga búsqueda por resolver un mismo problema histórico: ¿cómo conectar un país dividido por una de las geografías más complejas del mundo? La tecnología cambió; el desafío geográfico permaneció.
✅Un nuevo capítulo de esa historia
Para China Railway Tunnel Group Sucursal Perú (CRTG), la tunelería del siglo XXI puede ser el emblema de un nuevo Perú interconectado, resiliente y competitivo. Los túneles no solo vencen la geografía: vencen el aislamiento, reducen las emisiones, multiplican el comercio interno y democratizan las oportunidades.
Cada obra subterránea —desde la Nueva Carretera Central hasta el Metro de Lima— demuestra que el país está preparado para construir con ciencia, precisión y propósito. La tecnología de túneles puede ser, sin duda, el nuevo símbolo del progreso peruano: el que une, impulsa y proyecta al país hacia el futuro.
✅Desarrollo sostenible, con evidencia internacional
🚇La experiencia internacional —particularmente la china— demuestra que la tunelería moderna puede transformar por completo la geografía económica de un país. En China, durante los últimos 20 años se ha construido aproximadamente 50,000 kilómetros adicionales de túneles viales y ferroviarios. Hasta 2024, la longitud total acumulada de túneles construidos superó los 56,000 kilómetros.
El resultado: en algunos de los principales corredores de transporte, la construcción de túneles puede reducir los tiempos de viaje en más del 50 %, mejorando significativamente la eficiencia del transporte interregional.
El túnel ha generado un cambio significativo: reduce los tiempos de viaje, supera las barreras geográficas, disminuye los costos logísticos, baja el consumo de energía y las emisiones, impulsa el comercio y el desarrollo regional, y amplía las oportunidades de empleo y el acceso a los servicios públicos.