18/01/2014
¿Cómo integrar datos RFID sin afectar su negocio?
Siete estrategias para hacer que sus datos RFID y sus aplicaciones comerciales trabajen juntos de manera eficiente y productiva.
Lograr que un sistema de identificación por radiofrecuencia reúna muchos datos no es particularmente difícil. El desafío verdadero surge cuando llega el momento de poner a trabajar esa información que recopilamos.
Con frecuencia, integrar los datos generados por RFID a aplicaciones comerciales, a fin de ver, analizar, aplicar y presentar información esencial a los usuarios finales es más difícil que reunir esos datos. Debido a que una gran variedad de organizaciones utilizan RFID de distintas maneras y con muchas aplicaciones diferentes, es imposible crear una sola estrategia de integración de datos RFID para todos los propósitos. Esto obliga a muchas empresas a desarrollar conceptos y herramientas de integración únicos o a adoptar una fusión de los enfoques que utilizan otras organizaciones.
A veces, un usuario que adopta el sistema tiene suerte y la integración perfecta de datos se logra dentro de los plazos y del presupuesto. Sin embargo, con mucha más frecuencia, las empresas deben arreglárselas con un sistema que se asemeja al protagonista de una película de ciencia ficción: una criatura rara y disfuncional al mismo tiempo. Aun peor, la creación que se excede tanto en costos como en plazos funciona tan bien como un Ford Gran Torino de 1972 con un motor Subaru de tres cilindros.
La integración de datos presenta un desafío significativo para una amplia gama de usuarios que adoptan la tecnología de RFID en casi todos los sectores comerciales, comenta Ken Traub, presidente de Ken Traub Consulting, una empresa de Lexington, Massachusetts, que trabaja con empresas que utilizan tecnología de software de avanzada. Sin embargo, las aplicaciones meta suelen ser predecibles. “Los sistemas que aparecen una y otra vez son sistemas de planificación de recursos empresariales [ERP, por sus siglas en inglés], sistemas de gestión de almacenes y, para los fabricantes, sus sistemas de ejecución de fabricación”, agrega. Aun así, los clientes empresariales tienden a utilizar productos particulares de distintas maneras, un gran motivo por el cual los proveedores tienen tantas dificultades para producir aplicaciones compatibles con RFID que funcionen directamente como vienen de fábrica. “Todos tienen un proceso de selección levemente diferente en su almacén, todos tienen una distribución distinta de la planta de la fábrica”, señala Traub. “Siempre se hace una personalización de estos productos; no es como comprar una copia de Microsoft Word”.
A pesar de los grandes desafíos que representa la integración de datos, cualquier empresa, independientemente de cuál sea su tamaño o su misión, tiene la posibilidad de lograr que sus datos RFID se combinen a la perfección con aplicaciones actuales y planificadas. Aquí se detallan siete pasos que conducen al éxito en la integración de datos.
Por John Edward Cullen - RFID Journal