14/10/2025
Cuando miramos un mapa, solemos pensar en nuestro continente como el centro de referencia. Pero ¿alguna vez te has preguntado qué hay justo al otro lado del océano?
La imagen que acompaña este texto representa, de manera simplificada, la correspondencia aproximada entre la costa americana y los territorios que se encuentran enfrente, tomando como referencia la latitud de cada punto. Es decir, si dibujamos una línea recta en dirección este u oeste desde América, podemos identificar qué países o regiones aparecen en el otro extremo del mar.
Por ejemplo, desde la costa este de Estados Unidos y Canadá, las proyecciones caen sobre Europa: Reino Unido, Francia, España y Portugal. Más hacia el sur, frente al Caribe y Centroamérica, se ubican África Occidental, con países como Marruecos, Mauritania, Senegal, Guinea y Nigeria.
Si seguimos bajando, frente a Sudamérica encontramos coincidencias con el Atlántico Sur y África austral: Brasil se alinea con Angola y Namibia, mientras que Argentina y Chile miran hacia Sudáfrica. En el Pacífico ocurre algo similar: desde la costa oeste de América del Norte, el paralelo corresponde a Japón, China o Filipinas, mientras que desde Sudamérica las líneas apuntan a Australia y Nueva Zelanda.
Es importante aclarar que estas correspondencias no son “puentes directos” ni rutas de navegación reales, ya que la Tierra es una esfera y las rutas más cortas suelen seguir grandes círculos que no coinciden exactamente con las proyecciones planas de un mapa. Sin embargo, esta representación es válida como referencia de latitud y nos ayuda a comprender cómo están distribuidos los continentes alrededor del planeta.
Lo interesante es que al mirar “qué hay del otro lado del mar” podemos dimensionar mejor nuestra posición en el mundo. Descubrimos, por ejemplo, que frente a México y el Caribe se abre la puerta al África, que frente a Chile y Argentina aparecen las costas de Oceanía, y que el norte de América se conecta visualmente con Europa.