13/07/2026
La democracia no solo se construye gobernando; también se fortalece con una oposición seria, firme y responsable.
Tuve la oportunidad de conversar con Mirtha Vásquez Chuquilín, hoy Senadora de la República, durante el lanzamiento de campaña de Alfonso López Chau en Juliaca. Le deseo el mayor de los éxitos en la enorme responsabilidad que asume, porque representar a millones de peruanos exige convicción, preparación y, sobre todo, un compromiso inquebrantable con la institucionalidad democrática.
El escenario político que se abre para el país demandará mucho más que discursos. Requerirá una oposición capaz de ejercer un control político riguroso, defender el equilibrio de poderes y fiscalizar con objetividad, sin caer en cálculos partidarios ni intereses subalternos.
La historia reciente nos deja una lección que no debemos ignorar. Cuando una fuerza política concentra una amplia cuota de poder, existe el riesgo de que la confrontación termine desplazando al debate de ideas y a la búsqueda de soluciones para el país. Por eso, más allá de simpatías o expectativas que pueda generar un nuevo gobierno, la ciudadanía tiene la responsabilidad de mantenerse vigilante, crítica y activa.
La democracia no se protege con aplausos incondicionales, sino con ciudadanos que exigen transparencia, respeto por las instituciones y rendición de cuentas permanente.
Confío en que Mirtha Vásquez estará a la altura de este desafío y que honrará la confianza de quienes la eligieron, defendiendo los principios democráticos y el interés nacional por encima de cualquier coyuntura política.
Porque un país avanza cuando el poder es fiscalizado con firmeza y cuando la oposición entiende que su deber no es obstruir, sino garantizar que la democracia nunca pierda el rumbo.
🇵🇪 La vigilancia ciudadana no es un acto de oposición; es un deber democrático.