24/10/2022
BATALLA DE TATAJYVA
Un 21 de octubre como hoy pero de 1867, se libraba la batalla de TATAYYBA, una de las pocas acciones en la guerra de la Triple Alianza en que solamente lucharon las caballerías.
La caballería paraguaya, al mando del Mayor Bernardino Caballero salía todas las mañanas en dirección a San Solano, llevando a pastar sus caballos en un lugar llamado “Hermosa-cué”.
El 3 de octubre esas fuerzas chocaron con los brasileños en Tayy y quedaron dueñas del terreno.
El general Caxías preparó entonces una emboscada para poner fin a las incursiones paraguayas. 5.000 hombres de caballería se reunieron durante la noche y se ocultaron en los diversos montes que poblaban la llanura.
Caballero salió el 21 de octubre como de costumbre con su caballería y se dedicó a perseguir un regimiento que se le había puesto de carnada, alejándose hacia un sitio llamado TATAYYBÁ, que dista una legua de Humaitá.
La fuerza de vanguardia comandada por el capitán Ángel Castillo, se vio repentinamente rodeada por los brasileños. Castillo sucumbió en el encuentro.
Caballero acudió en auxilio de la tropa, con el resto del contingente paraguayo, pero fue también rodeado. Se trabó entonces un descomunal combate.
Era tan numerosa la caballería brasileña que se estorbaban entre sí mismos para maniobrar en los terrenos secos que había entre los esteros.
En el entrevero, los soldados paraguayos lanzaban sarcásticos chistes y el clásico “pipuu” que tanto molestaba al enemigo.
Caballero pudo mantener compacta su gente y dio repetidas cargas sobre la caballería enemiga, pero ésta se retiraba a una distancia de unos 300 a 400 metros, desde donde hacían estragos en las filas paraguayas con sus modernos rifles, en tanto que los nuestros, armados de viejas y gastadas carabinas de chispa, apenas disparaban a distancia de 200 metros. Por esta razón, los paraguayos preferían el encuentro cuerpo a cuerpo y actuaban con sus terribles sables y lanzas, en que no eran menos expertos los jinetes riograndenses.
La caballería paraguaya, en la legua de trayecto que recorrió peleando dejó en el campo 400 cadáveres y 140 heridos que cayeron prisioneros, aunque algunos lograron escapar posteriormente.
Se distinguieron por su arrojo el mayor Antonio Olavarrieta y los capitanes José Manuel Montiel, Matias Goiburú y Melitón Taboada.
El regimiento 23 que comandó el Capitán Castillo, caído en la acción, fue totalmente aniquilado.
A raíz de esta acción el mayor Caballero fue ascendido a teniente coronel y el Mariscal López creó una medalla de honor a los combatientes con la inscripción:
“EL MARISCAL LOPEZ A LOS VALIENTE DE TATAYYBA”.
COMPILACIÓN: Gral (SR) Lelín Ferreira Costa