22/04/2024
En los problemas yace la oportunidad para la innovación.
No hay que esperar que te explote el problema en las narices, una actitud abierta y vigilante puede hacerte ver estas oportunidades de mejora o de innovación antes que se expresan como problemas.
En tu actividad profesional estas siempre vigilando los indicadores que orientan en tus decisiones, ordenando tus procesos y pensando que tan eficaz eres con el manejo de tu agenda. Tanto si lo haces ordenadamente y apegado a algún proceso como si vas por ahí improvisando, encontrarás modos de mejoras.
Antes de repasar las ya conocidas etapas de la innovación queremos resaltar el hecho que no se trata de una simple moda, es más profundo que eso, aunque la palabra innovación ha sido manoseada hasta el cansancio, no deja tener una relevancia particular porque, por lo menos para nosotros, es el sustantivo de una modo de actuar y de vivir.
Podremos decir que alguien es innovador, pero creemos que esto equivale a decir alguien es pensador, alguien que cuestiona su manera de hacer, su entorno como le es dado y lo hace en búsqueda de trampas que lo limita o entorpece su actuar.
Visto de esta manera activa y entusiasta, los problemas son el terreno donde labrar nuestro nuevo modo de hacer, son el alimento de esta actitud innovadora. La objeción que pregunta por qué cambiar lo que funciona, respondemos que no hay que cambiar lo que funciona, hay que preguntarse cuándo dejará de funcionar y prepararse para ese momento.
El mundo y la vida es un eterno devenir, ¿Por qué debemos pensar que lo que funciona hoy debe funcionar siempre ?
La innovación no tiene que ver con un !eureka! ni con una serendipia ni con una buena idea, más se relaciona con procesos que exigen disciplina, orden y acciones .
Aunque existen diferentes modelos con variaciones en el número de etapas, generalmente se reconocen las siguientes:
Identificación del problema: Para nosotros es uno de los más importantes, muchas veces no vemos los problemas, se esconden en el desorden y los bucles de nuestros pensamientos.
Generación de ideas: Pide a los involucrados sugerencia e ideas de posibles soluciones, puedes explorar la vieja tormenta de idea o la consulta separada. Después de identificar algunas posibilidades internas a tu grupo, investiga soluciones en entornos externos al tuyo (después para no influir en una posible mejor idea interior, la grama del vecino siempre está más verde).
Selección de ideas: Entre todas las ideas generadas, meticulosamente anotadas, incluidas las ideas desquiciadas se evalúan, con algún método tipo F**A y se seleccionan las más viables y prometedoras.
Desarrollo de la idea: Se define el concepto de la idea innovadora. Esta parte dependerá de que se está trabajando , si un proceso, atributos de la marca, productos o servicios de la empresa, hasta los mismos uniformes de la oficina. Se elabora un plan de acción detallado, con cronograma de implementación, presupuesto, líder del proyecto, los indicadores que medirán su éxito.
Implementación: Haz gala de tus mejores habilidades para convencer a todo los involucrados internos (socios, empleados) que los cambios vienen para bien y son necesarios, y también debes convencer a tu audiencia externa (Clientes) esto es muy importante no te olvides de convocar ese apoyo sino perdiste tu tiempo. Lo ideal sería crear una cultura de la innovación que haga de este proceso la verdadera esencia de tu empresa o proyecto.
Evaluación: Se mide el éxito de la innovación y se analizan los resultados obtenidos a través de los datos que ofrecen los indicadores escogidos en el punto 4.
Difusión: Se promueve la innovación y se comunica su impacto a un público más amplio.
Es importante mencionar que este proceso no es necesariamente lineal y puede haber retrocesos o ajustes en las etapas según sea necesario. Además, cada creador, cada empresa o proyecto puede adaptar estas etapas a sus propios procesos o dinámicas.