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Propuesta GanadoraCaracas a veces se oculta, está ahí, al lado, al frente y sin embargo no se deja ver. A cada rato la c...
15/12/2017

Propuesta Ganadora

Caracas a veces se oculta, está ahí, al lado, al frente y sin embargo no se deja ver. A cada rato la ciudad se
fragmenta y las barreras se imponen. Los habitantes de esta urbe de muros ciegos intuyen que hay otra ciudad
al alcance de la mano, cerca de ellos pero inaccesible, como si varias ciudades pudieran ocupar el mismo
espacio, como si espacios antagónicos, que no se reconocen, pudieran configurar una sola ciudad.

La Avenida Francisco de Miranda es una de las vías más importantes de Caracas, se desarrolla entre Petare,
en el extremo este de la ciudad, y Chacaíto, en la frontera entre los municipios Chacao y Libertador. Es un
corredor amplio y bastante bien estructurado. Sin embargo, al llegar a Chacaíto, La avenida no remata, no
culmina, no fluye. Se estrella, se corta, se t**a con la Plaza Brión y el Boulevard de Sabana Grande, espacios
peatonales que ocupan el ámbito urbano en el que la avenida continuaba y que ahora se convierten en
obstáculos que producen un final obligado, que fuerzan una conclusión que espera ser resuelta. La avenida, en
su extremo oeste, se fragmenta torpemente ramificándose en varias vías secundarias. Para ir al norte se toma
la Avenida Principal del Country Club y se sube hacia la montaña acompañando a los campos de golf que,
inaccesibles y casi siempre invisibles, se convierten, al mismo tiempo, en obstáculo, paisaje y memoria,
recordándonos cuantas Caracas pueden habitar el mismo espacio.
Los hoyos 6 y 7 de los campos de golf colindan con el borde norte del desafortunado final de la Avenida
Francisco de Miranda. Tras altos muros ciegos, las copas de los árboles permiten imaginar un paisaje natural,
oculto y cerrado. Desde las aceras sólo se presiente su presencia. Eventualmente, el espacio de los campos
de golf será reclamado por una ciudad que requiere soluciones y acuerdos. No resulta sensato que espacios
tan importantes estén completamente desconectados de la vida urbana. Cómo y cuando se integrarán son
preguntas apremiantes que no son fáciles de contestar, pero que sin duda serán respondidas por la presión
que ejerce la ciudad sobre sí misma. Parte del espacio, que actualmente ocupan los hoyos 6 y 7 de los campos
de golf, podría contribuir, no solo a resolver el conflicto de circulación que se genera en el extremo de la Avenida
Francisco de Miranda, sino también a mejorar las condiciones ambientales de este importante espacio urbano.
Nuestra propuesta apuesta a integrar el paisaje natural a la actividad ciudadana. Se rompe parte del muro que
separa los campos de golf de la avenida, con la idea de integrar visualmente ambos espacios. Ubicamos una
pieza de concreto que es, al mismo tiempo, mobiliario urbano y elemento que relaciona, forma parte del muro
que divide, pero también es terraza y mirador, una plataforma elevada que une ambos lugares. El pequeño
desnivel existente valoriza la pieza y privilegia al observador. Una rampa y una escalera se tallan en el volumen
de concreto que se levanta por encima de la calle. El pavimento de esta terraza se construye con acero corten
para diferenciarlo del entorno inmediato y darle valor al espacio. Bancos tallados en concreto ofrecen la
posibilidad de descanso y contemplación. Un plano de cristal, en el que se imprime información sobre los
campos de golf, el sector y la ciudad se convierte, simultáneamente, en límite, cartelera y ventana. Desde el
mirador, a través del vidrio, se entiende el lugar, la naturaleza y la arquitectura, se observan la vegetación y la
ciudad, se reconstruye la memoria y se ubica al espectador. Un árbol, una Acacia Flamboyant, contribuye a
calificar el sitio, dialoga con el entorno y pone a la naturaleza, valor fundamental de Caracas, en primer plano.

Caracas a veces se descubre, se reconoce y se abre, se relaciona y se integra, decide ser generosa y plural.
Hemos tratado de dar un paso hacia el futuro, un futuro en el que la ciudad ceda y al mismo tiempo reciba,
entendiendo que sus problemas y sus soluciones tienen que ser colectivas. Un futuro en el que las
oportunidades se reconozcan y se aprovechen para mejorar los espacios que habitamos.

Caracas a veces se rompe, pierde la continuidad. En esos sitios desconectados, en esas brechas, el deseociudadano de mov...
15/12/2017

Caracas a veces se rompe, pierde la continuidad. En esos sitios desconectados, en esas brechas, el deseo
ciudadano de movilidad y la inteligencia colectiva suelen resolver el obstáculo, no siempre como se quiere, pero
inevitablemente como se puede. En muchas ocasiones la solución, espontánea, difícil y heterodoxa, produce
lugares de gran valor, lugares que vale la pena resaltar.

La Calle San Julián, de la Urbanización Santa Rosa, remonta un desnivel de 27 metros desde el acceso de la
Estación de Metro Colegio de Ingenieros, en la Avenida Libertador, al sur, hasta t**arse con la Avenida Andrés
Bello, al norte. Al final de la subida se produce un escalón de 2.7 metros que hay que salvar para llegar a la
avenida. Actualmente un sistema de rampas y escaleras, sencillo pero eficiente, permite superar este obstáculo
al torrente de peatones que circula entre ambas vías. Las rampas y las escaleras pintadas de rojo, el pavimento
levantado por las raíces de antiguos caobos y un destartalado kiosko donde se vende lotería de animalitos,
componen un espacio agradable, deteriorado y dinámico que es, al mismo tiempo, principio, final y etapa
intermedia de varios recorridos. Desde este sitio se consiguen vistas privilegiadas del sur del valle de Caracas
y del Hospital Ortopédico Infantil, edificio emblemático del sector. Nuestra propuesta aprovecha esta condición
ambigua e interesante del lugar, un espacio de estar que es también conexión, un ámbito de circulación en el
que la gente suele quedarse y permanecer, un comercio de escalera, una rampa balcón, una palestra de paso.
Hemos organizado el nuevo y sencillo conjunto reinterpretando las piezas urbanas que existen,
reorganizándolas y procurando una imagen diferente a la que actualmente se percibe, buscando una nueva
materialidad, mutando sin exagerar, tratando de respetar las valiosas condiciones ambientales y espaciales
existentes.

El sistema de rampas y escaleras se presenta como una pieza tallada de concreto a la vista. Esta pieza,
esculpida a partir de la lógica funcional de la circulación peatonal, rodea y abraza un volumen de planta
rectangular que es a la vez kiosco y balcón. A nivel de la Calle San Julián el volumen se abre como un pequeño
comercio. A nivel de la Avenida Andrés Bello el techo del volumen se convierte en terraza y mirador, un lugar
desde el que puede observarse el edificio del hospital y el sur de la ciudad. El pavimento de la terraza-balcón,
ligeramente elevado sobre el nivel de la acera, se construye con acero corten para diferenciarlo del entorno
inmediato y darle valor al espacio. Bancos tallados en concreto ofrecen la posibilidad de descanso y
contemplación. Un plano de cristal, en el que se imprime información sobre el hospital, el sector y la ciudad se
convierte, simultáneamente, en límite, cartelera y ventana. Desde la terraza, a través del vidrio, se entiende el
lugar y la arquitectura, se observa el edificio, se reconstruye la memoria y se ubica al espectador. Un árbol, una
Acacia Flamboyant, contribuye a calificar el sitio, dialoga con los antiguos árboles existentes y pone a la
naturaleza, valor fundamental de Caracas, en primer plano.

Caracas a veces se repara, inventa soluciones a problemas que pertenecen a su geografía, resuelve con
espontaneidad para seguir existiendo y funcionando, lo hace como hace Caracas las cosas, rotundamente, con
alegría y sin complejos. Nos hemos apoyado en una solución interesante, sencilla y eficiente, tratando de
mejorarla, respetando sus valores y aciertos. Hemos tratado de interpretar uno de estos casos en los que la
ciudad nos da, al mismo tiempo, una lección y una oportunidad.

Propuesta para el Sector Ciudad Histórica Caracas a veces se extravía, y para extraviarse no tiene que ir muy lejos. La ...
15/12/2017

Propuesta para el Sector Ciudad Histórica

Caracas a veces se extravía, y para extraviarse no tiene que ir muy lejos. La ciudad despistada, aturdida por la
febril actividad, deja de lado lugares valiosos, oportunidades urbanas que están ahí, invisibles debido a la
proximidad, residuos citadinos que paradójicamente se encuentran al frente, al lado o en el centro de todo, tan
cerca que no se ven, camuflados sin hacerse notar pero presentes, esperando su momento con paciencia.

La Plaza O’Leary es un sitio emblemático de la ciudad por varias razones. Es el espacio público primordial del
proyecto Reurbanización El Silencio, de Carlos Raúl Villanueva. Está ubicada en el extremo oeste de un largo
y fundamental eje urbano que recorre, de este a oeste, la Avenida Bolívar y una serie de importantes lugares
también emblemáticos: el Palacio de Justicia, la Plaza Diego Ibarra, las Torres del Silencio y la Plaza Caracas.
La Avenida Bolívar, al encontrarse con el Palacio de Justicia, se hunde para pasar por debajo de esta serie de
espacios y aflora justo frente a la Plaza O´Leary y el Bloque 1 de la Reurbanización El Silencio. La plaza es el
punto en el que convergen varias vías y recorridos. Además de la Avenida Bolívar, coinciden allí la Avenida San
Martín, la Avenida Sucre, y las Avenidas Sur 8, Oeste 6 y Oeste 8.

En el punto en el que se encuentran la Avenida San Martín y la Plaza O’Leary, la geometría del flujo vial genera
un pequeño triángulo. Desde este sitio, que existe como una consecuencia inesperada, como una decisión sin
autores, se consigue una visión privilegiada de todo el ámbito de la plaza y su entorno. La plaza O’Leary es,
además de un importante hito urbano con gran valor histórico y patrimonial, punto de encuentro y distribuidor
de flujos viales y de recorridos peatonales. La gran paradoja que se presenta es que, aún siendo pieza
protagonista, rodeada de importantes edificaciones, se encuentra a la vez aislada y acosada por el tráfico
vehicular.

Desde el triángulo puede contemplarse el gran espacio público en el que remata y culmina el eje más importante
de la ciudad, el observador que se detiene allí comprende y aprecia el lugar, el triángulo es, simultáneamente,
balcón sobre la plaza y descanso en el recorrido de los peatones, sitio de paso y permanencia, parte del espacio
y pieza de circulación. Desde ese modesto, y al mismo tiempo importante punto, los bloques de la
Reurbanización El Silencio, el Teatro Junín, las Torres del Silencio, el Parque el Calvario, las avenidas y la
plaza, conforman una perspectiva integrada y sorprendente.

En nuestra propuesta, elevamos un poco el nivel del triángulo para darle valor y privilegiar al observador. Una
rampa y una escalera se tallan en un volumen de concreto que se levanta por encima de la calle. El triángulo,
ligeramente elevado, se convierte en terraza y mirador. El pavimento de esta terraza se construye con acero
corten para diferenciarlo del entorno inmediato y darle valor al espacio. Bancos tallados en concreto ofrecen la
posibilidad de descanso y contemplación. Un plano de cristal, en el que se imprime información sobre los
edificios, el sector y la ciudad se convierte, simultáneamente, en límite, cartelera y ventana. Desde el mirador,
a través del vidrio, se entiende el lugar y la arquitectura, se observan los edificios y la plaza, se reconstruye la
memoria y se ubica al espectador. Un árbol, una Acacia Flamboyant, contribuye a calificar el sitio, dialoga con
el entorno y pone a la naturaleza, valor fundamental de Caracas, en primer plano.
Caracas a veces se encuentra, se reconoce y se redescubre, se asoma sobre sí misma, se mira al espejo.
Hemos tratado de interpretar un sitio que, aun estando presente se mantenía oculto, un espacio que merece
atención, un lugar que es una oportunidad.

30/11/2016
19/03/2016
Mención en la XI BIENAL NACIONAL DE ARQUITECTURA VENEZOLANA por RESTAURACIÓN/REVITALIZACIÓN con el proyecto AMPLIACIÓN C...
27/11/2014

Mención en la XI BIENAL NACIONAL DE ARQUITECTURA VENEZOLANA por RESTAURACIÓN/REVITALIZACIÓN con el proyecto AMPLIACIÓN CASA DEL PROFESOR UNIVERSITARIO, UCV. CARACAS,

24/10/2013
18/09/2013
17/09/2013

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Caracas
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